LUNES – SEMANA XIII DEL TIEMPO ORDINARIOFiesta de santo Tomás, Apóstol(Ef 2, 19-22 / Sal 116 / Jn 20, 24-29)

Diocesis de Mexicali https://diocesisdemexicali.org

Escuchar este pasaje del Evangelio me recuerda aquella práctica de piedad popular que aún se escucha en nuestras celebraciones eucarísticas en el momento de la consagración, cuando el sacerdote eleva el pan y el cáliz consagrado, algunas personas aclaman las palabras de Tomás frente a Jesús resucitado: “¡Señor mío y Dios mío!”.

Podríamos aprovechar esta fiesta litúrgica para revisar cómo anda nuestra fe en el Señor resucitado y en la presencia del mismo en la Eucaristía. Cuando Jesús se presenta resucitado a los apóstoles sin Tomás y esta vez que ya está Tomás con ellos, lo primero que desea es que «la paz esté con ellos», ni euforia ni pesimismo sino paz.

¿Qué te está robando la paz en este momento de tu vida? ¿Qué te está haciendo dudar? ¿Lo tienes claro? Pídele directamente al Señor que te dé la paz, es lo que desea, que vivamos libremente y en paz. Pero hay que permitírselo, hay que darle oportunidad de acercarse y estar dispuestos a recibir lo que él nos ofrece.

Para cada uno de nosotros van dirigidas las palabras de San Pablo: “Ya no son ustedes extranjeros ni advenedizos; son conciudadanos de los santos y pertenecen a la familia de Dios, porque han sido edificados sobre el cimiento de los apóstoles y de los profetas, siendo Cristo Jesús la piedra angular.” No pongamos nuestra confianza en nadie más, que nuestro único sostén sea siempre Cristo.

(P. JLSS)

0 Comments

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *