VIERNES – SEMANA XXI DEL TIEMPO ORDINARIO
(1Cor 1, 17-25 / Sal 32 / Mt 25, 14-30) Ayer se nos invitaba a “velar y estar preparados, porque no sabemos cuándo va a venir nuestro Señor” y hoy se nos invita a revisar cómo es nuestra reacción en …
JUEVES – SEMANA XXI DEL TIEMPO ORDINARIO
(1Cor 1, 1-9 / Sal 144 / Mt 24, 42-59) “Velen y estén preparados, porque no saben qué día va a venir su Señor.” ¿Cómo entiendes esa frase del Señor? Para quien no conoce a Jesús este tipo de frases …
MIÉRCOLES – SEMANA XXI DEL TIEMPO ORDINARIO
Fiesta de San Bartolomé, Apóstol(Ap 21, 9-14 / Sal 144 / Jn 1, 45-51) Hoy celebramos al apóstol San Bartolomé, él como todo apóstol es un ejemplo para nosotros de perseverancia y testimonio; de ellos nos ñ habla el libro …
MARTES – SEMANA XXI DEL TIEMPO ORDINARIO
(2Tes 2, 1-3. 14-17 / Sal 95 / Mt 23, 23-26) Ayer la invitación de la palabra fue perseverar en la vida cristiana revisando nuestra fe y el amor al prójimo; ahora estamos siendo invitados a dejar de lado toda …
LUNES – SEMANA XXI DEL TIEMPO ORDINARIO
(2Tes 1, 1-5. 11-12 / Sal 95 / Mt 23, 13-22) Así como la semana pasada fue una constante invitación a aceptar el amor que Dios nos ofrece sin ponerle ninguna traba ni pretexto para aceptarle; esta semana la palabra …
DOMINGO XXI DEL TIEMPO ORDINARIO
(Is 66, 18-21 / Sal 116 / Hb 12, 5-7. 11-13 / Lc 13, 22-30) Desde el domingo anterior cada día se nos ha venido invitando a meditar acerca de nuestra apertura al amor de Dios y nuestra capacidad de …
SÁBADO – SEMANA XX DEL TIEMPO ORDINARIO
(Ez 43, 1-7 / Sal 84 / Mt 23, 1-12) A quien se sabe amado se le nota, porque el amor da una libertad que nada más ofrece, cuando a uno le comienzan a interesar los “títulos”, los “cargos o …
VIERNES – SEMANA XX DEL TIEMPO ORDINARIO
(Ez 37, 1-14 / Sal 106 / Mt 22, 34-40) Cuando se le pregunta al Señor sobre el mandamiento más importante de la ley, su respuesta es muy interesante, no da uno da dos que él presenta como semejantes: el …
JUEVES – SEMANA XX DEL TIEMPO ORDINARIO
(Ez 36, 23-28 / Sal 50 / Mt 22, 1-14) Ante el inmenso amor de Dios deberíamos ponernos en el lugar de los personajes del Evangelio y cuestionarnos si vivimos como invitados al banquete de bodas o como «colados», es …