DÍA VIII DE LA OCTAVA DE NAVIDAD

Diocesis de Mexicali https://diocesisdemexicali.org


Solemnidad de Santa María, Madre de Dios
(Nm 6, 22-26 / Sal 66 / Gal 4, 4-7 / Lc 2, 16-21)

Para concluir la octava de Navidad la Iglesia nos invita a dos cosas, primero a reconocer que María es Madre de Dios (en cuanto a la humanidad), que en ella se dió la unión hipostática; segundo a orar por la paz en el mundo, al comienzo del año civil es bueno iniciarlo pidiendo y comprometiéndonos a ser constructores de la paz.

“Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estábamos bajo la ley, a fin de hacernos hijos suyos.” Con la encarnación, Dios deja patente su afán porque nos sintamos aceptados por Él, no hay nada en la naturaleza humana que desprecie, salvo el pecado y vino a vencerlo. ¿Aceptamos la libertad que Dios nos ofrece?

María, sabía aguardar todo en su corazón, el gozo de los pastores, el anuncio extraño de Simeón, cuando Jesús se extravía y le encuentran (cf. Lc 2, 19. 35. 51) por estar llena del Espíritu Santo y abandonada a la voluntad de Dios. Pidámosle a Dios imitar a María en su abandono a su amor y gracia, para poder dar testimonio de su Hijo donde sea que vayamos.

Que el Espíritu Santo nos conceda la gracia de aceptar la Voluntad de Dios en nuestras vidas, que iniciemos este año con plena disposición para pedir ayuda antes de caer en el error de que por soberbia terminemos destruyendo la paz en nuestro entorno, la paz mundial comienza haciendo lo que nos toca y aceptando a aquellos con los que convivimos a diario. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros. Así sea.

(P. JLSS)

0 Comments

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *