DOMINGO XXXI DEL TIEMPO ORDINARIO

Diocesis de Mexicali https://diocesisdemexicali.org


(Dt 6, 2-6 / Sal 17 / Hb 7, 23-28 / Mc 12, 28-34)

La semana pasada fuimos testigos de cómo Bartimeo se acerca a Jesús en busca de un milagro y sigue todo un proceso: acude a Jesús con una petición general, escucha su voz, le pide concretamente lo que necesita y se da el milagro. Hoy le piden a Jesús que diga cuál es el mandamiento más importante… el primero de ellos…

El ser humano siempre buscando el atajo o hacer lo indispensable para vivir de manera más sencilla, Jesús a esta persona que, al parecer, se lo preguntaba genuinamente le responde: «amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo» en ningún momento dice «en vez de uno mismo».

Hay que detenerse entonces en esforzarnos por reconocer lo que implica contar con el Señor, con su amor y con su gracia, “Jesucristo tiene un sacerdocio eterno, porque Él permanece para siempre. De ahí que sea capaz de salvar, para siempre, a los que por su medio se acercan a Dios, ya que vive eternamente para interceder por nosotros.” no estamos solos, contamos con Él. Reconozcamos su presencia en nuestras vidas.

Necesitamos reconocer la gratuidad del amor de Dios en nosotros, su misericordia en nuestras vidas para reconocer al otro también como amado por Dios. Dejémonos amar por Dios, confiemos en las palabras del Señor: “El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra morada…” nuevamente un proceso: aceptamos el amor de Dios y él se comenzará a manifestar en nuestra existencia. No nos desesperemos.

(P. JLSS)

0 Comments

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *