(Os 14, 2-10 / Sal 50 / Mt 10, 16-23)
“Yo los envío como ovejas entre lobos. Sean, pues, precavidos como las serpientes y sencillos como las palomas…” ¿Qué significan en estos momentos de tu vida estas palabras? Hay que tener claro en que nos hace falta prudencia (precaución) y donde mayor sencillez (evitando toda soberbia).
El Señor en el Evangelio nos invita a confiar más en el auxilio del Espíritu Santo y a recurrir a éste cuando lo necesitemos, porque el mismo Señor nos lo prometio esto: “Cuando venga el Espíritu de verdad, él les enseñará toda la verdad y les recordará todo cuanto yo les he dicho.”
El Profeta nos invita a volver a Dios, a volver a reconocer aquello que es consecuencia de nuestras acciones y ser responsables, a no vivir queriendo responsabilizar a otros de todo y ser valientes. Dios «crea en nosotros, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos. No nos arrojes, lejos de ti ni retires de nosotros tu santo espíritu.»
Que el Espíritu Santo nos ilumine y nos de el don de la sabiduría para dejar de lado toda soberbia y actuar siempre prudentemente, sabiendo que Dios tiene el control. “Quien sea sabio, que comprenda estas cosas y quien sea prudente, que las conozca. Los mandamientos del Señor son rectos y los justos los cumplen; los pecadores, en cambio, tropiezan en ellos y caen.”
(P. JLSS)
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