(Hb 8, 6-13 / Sal 84 / Mc 3, 13-19)
El Evangelista Marcos es muy parco en los detalles de muchos hechos narrados por los sinópticos, por ello vale mucho la pena detenerse cuando éstos aparecen: es el único que destaca la libertad de la elección de los doce y la finalidad de esta elección, en la que destaca el poder sobre “espíritus inmundos” como signo de la grandeza de Cristo y la llegada del Reino.
¿Existe algo en tu vida de lo que necesites que el Señor te libere? Entre los apóstoles habían de todo tipo de personalidades, todos tenían la oportunidad de abandonarse a la gracia y crecer como tu y yo, uno prefirió obedecer al miedo o la ambición cuando esto se presentó.
Vivamos dóciles al amor y la gracia de nuestro Señor; “Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo, y nos ha encomendado a nosotros el mensaje de la reconciliación.” Se trata de vivir conscientes de esta realidad y que se nos note lo reconciliados.
El autor de la carta a los hebreos nos habla de esto cuando recuerda las palabras del profeta Jeremías: “Esta es la alianza nueva que voy a hacer con la casa de Israel: Voy a poner mi ley en lo más profundo de su mente y voy a grabarla en sus corazones.” (cf. Jer 31, 33). Respondiendo a su amor demostraremos ser de Él. Que nuestra máxima preocupación sea vivir correspondiendo a su amor de manera recíproca.
(P. JLSS)
0 Comments