MARTES – FERIA DEL TIEMPO DE NATIVIDAD

Diocesis de Mexicali https://diocesisdemexicali.org


Después de la Epifanía
(1Jn 4, 7-10 / Sal 71 / Mc 6, 34-44)

Jesús tenía bien claro cuál era su misión: “El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva y anunciar la liberación a los cautivos.” Este deseo de Dios por nuestro bien es el que se nos ha manifestado a todos nosotros. La pregunta que habría que hacernos es qué tanto aceptamos lo que Dios nos ofrece.

Cuando descubrimos su acción en nuestras vidas, reconocemos su poder.
Ante la imposibilidad o falta de medios Dios puede manifestar su poder si se lo permitimos, el siempre se compadece cuando «andamos como ovejas sin pastor», pero hay que permitir que se involucre en nuestras vidas.

San Juan (como todos los grandes santos) contemplan más el amor que Dios les ofrece que sus errores, por ello San Juan en su carta enseña que “el amor que Dios nos tiene se ha manifestado en que envió al mundo a su Hijo unigénito, para que vivamos por Él.” Siendo conscientes de esto comenzará a crecer nuestra paciencia. Esta será la primer prueba de su amor en nuestras vidas.

Que el Espíritu Santo nos fortalezca y acreciente nuestra esperanza, para saber aceptar la voluntad de Dios, porque él ya nos ha demostrado la magnitud de su amor, basta que nos abandonemos al mismo para ser mejores. “El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó primero y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros pecados”.

(P. JLSS)

0 Comments

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *