DOMINGO III DE ADVIENTO

Diocesis de Mexicali https://diocesisdemexicali.org


(Sof 3, 14-18 / Is 12 / Flp 4, 4-7 / Lc 3, 10-18)

Comenzamos la tercer semana de Adviento en ella se nos invitará a reflexionar acerca del testimonio. Hemos venido reflexionando acerca de los diversos medios por los que Dios se acerca a nosotros, como necesitamos convertirnos (cambiar nuestra manera de pensar) para aceptar su cercanía, dejar que su gracia nos transforme y que se nos note.

¿De qué manera se nota el abandono al amor de Dios? Es fácil reconocer esto aceptando aquello que puede robarnos la alegría. La alegría Cristiana, ese don que proviene de la esperanza. El papa Francisco, haciendo referencia a la unidad que existe entre esperanza y alegría decía que: “Una alegría sin esperanza es mera diversión, una alegría pasajera. Una esperanza sin alegría no es esperanza, no va más allá de un sano optimismo…”

Este testimonio se da viviendo alegremente aquello que nos toca vivir, sin querer vivir aquello que no nos corresponde, siendo auténticos. Sigamos el ejemplo de Juan el Bautista, que nunca se sintió el protagonista “Como el pueblo estaba en expectación y todos pensaban que quizá Juan era el Mesías, Juan los sacó de dudas, diciéndoles: «Es cierto que yo bautizo con agua, pero ya viene otro más poderoso que yo…”

No permitamos que nada nos robe tan fácilmente la alegría, pidamos al Espíritu Santo que nos ayude para disfrutar el proceso hacia la realización de nuestra esperanza. “Alégrense siempre en el Señor; se lo repito: ¡alégrense! Que la benevolencia de ustedes sea conocida por todos. El Señor está cerca. No se inquieten por nada; más bien presenten en toda ocasión sus peticiones a Dios en la oración y la súplica, llenos de gratitud.”

(P. JLSS)

0 Comments

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *