jose isidro guerrero macias, obispo de mexicali

Sr. José Isidro Guerrero Macías

III OBISPO DE MEXICALI

BIOGRAFÍA

Nació en Iraguato, Sataya, Sinaloa, Diócesis de Culiacán, el 31 de mayo de 1951.

Fue ordenado Sacerdote el 25 de junio de 1977 en la Catedral de Culiacán.

De 1967 a 1972 cursó la Filosofía en el Seminario Arquidiocesano de Guadalajara.

De 1978 a 1980, la licenciatura en Teología Pastoral y Moral, en las Pontificias Universidades Romanas Lateranense y Alfonsina, en Roma, Italia.

Realizó estudios de Arqueología Sagrada en Israel, y diversos cursos para formadores de seminarios en la CELAM.

En 1981 fue nombrado Prefecto de disciplina en el Seminario Menor de la Inmaculada Concepción, de Culiacán, y luego Director Espiritual.

En 1984 recibió el cargo de Promotor Vocacional Diocesano de la diócesis de Culiacán.

En 1986 lo nombraron Secretario General del Seminario de Culiacán. En 1991 Rector del Seminario de la Inmaculado Concepción.

Los otros cargos desempeñados, en la diócesis de Culiacán, son:

*Miembro del Consejo Presbiteral y del Consejo Pastoral, encargado diocesano del Club Serra, catedrático del Seminario de Culiacán de las materias: Italiano, Lógica, Historia de México, Ética Filosófica, Filosofía de la Historia, Moral, Estética Filosófica, Sacramentos, Ética aplicada, Profetas, Orientación Vocacional, Teología Pastoral y Liturgia.

*Vicario cooperador de la parroquia de Badiraguato, Sinaloa, capellán de la parroquia de San Rafael, en Culiacán y capellán de diversas ordenes religiosas.

Fue nombrado Obispo de Mexicali el 31 de mayo de 1997 y Consagrado el 17 de septiembre del mismo año.

Para el trienio de la CEM es nombrado Vocal de las Comisiones Episcopales de Evangelización y Catequesis y de Seminarios. [/tab_item]

PRESENCIA PASTORA

S.S. Juan Pablo II nombró III Obispo de Mexicali al presbítero José Isidro Guerrero Macías el 31 de mayo de 1997, siendo consagrado el 17 de septiembre del mismo año, en el estadio de béisbol “Nido de los Águilas”. Recibe la Diócesis con 74 sacerdotes diocesanos, 29 sacerdotes religiosos y 5 extra diocesanos, 39 parroquias, 7 rectorías y 4 templos con asistencia permanente.

Como Pastor, en comunión con sus sacerdotes y las fuerzas vivas del laicado en este tiempo, su labor pastoral, ha caminado hacia un fortalecimiento y consolidación de las estructuras y comisiones diocesanas:
– se ha impulsado la división de la Diócesis en tres zonas pastorales presididas por su respectivo Vicario episcopal de zona;
– se le ha dado la iluminación y fortalecimiento a la figura del decano, la reestructuración y fortalecimiento de la Comisión Diocesana de Pastoral;
– la formulación de directrices para entregar y recibir una parroquia; el proyecto de educación con directrices diocesanas para todos los colegios de inspiración cristiana (actualmente son 26 colegios en toda la Diócesis);
– la promulgación de normas diocesanas para la preparación, celebración y acompañamiento de los Sacramentos de Iniciación Cristiana, así como para los Sacramentos de la Reconciliación, de la Eucaristía;
– la erección de nuevas parroquias y rectorías atendiendo el crecimiento poblacional en el territorio diocesano;
– se ha promovido la formación permanente del Presbiterio en la semana de estudio y en las Universidades Pontificias.

Entre las tareas prioritarias de este período, está la familia, promovido y defendido el respeto a la vida desde su concepción hasta su muerte natural; y la Pastoral Vocacional, que se ha visto reflejado en el crecimiento de las vocaciones en nuestro Seminario.

El 1 de marzo de 2005, Don Isidro, interesado por el bienestar de sus sacerdotes, colocó la primera piedra de la Casa Sacerdotal la atención a los sacerdotes enfermos y retirados; actualmente el Presbiterio cuenta con 167 sacerdotes diocesanos, 2 extra diocesanos y 17 religiosos.

La elección de dos Obispos salidos del Presbiterio Diocesano ha marcado la vida diocesana durante el ministerio episcopal de Don Isidro: Mons. Jesús José Herrera Quiñones como Obispo de Nuevo Casas Grandes, Chihuahua (28 de octubre de 2011) y Mons. José Fortunato Álvarez Valdés como Obispo de Gómez Palacio, Durango (30 de diciembre de 2015).

De acuerdo como lo exige su ministerio episcopal nuestro Obispo ha realizado casi en su totalidad la visita pastoral y canónica a las comunidades de la Diócesis y han sido una experiencia de salvación y alegría.

En la Pastoral Profética se ha puesto interés en la preparación y formación de Catequistas; así como la formación y preparación de los Ministros Extraordinarios de la Comunión (siendo estos agentes una mayoría sumamente importante en las acciones pastorales de las comunidades). El impulso que se le ha dado a la catequesis infantil en la Diócesis ha quedado plasmado en la elaboración de catequesis que fomenten el crecimiento de la fe, por ello, el 7 de junio de 2013 se publica el Libro Oficial para el Catecismo de Confirmación.

Dada la situación geográfica de nuestra Diócesis como frontera, se ha tenido cuidado en la asistencia y promoción humana a través de los organismos de Pastoral Social, creando centros de atención a los migrantes.

Siguiendo los lineamientos de Aparecida, el trabajo de la Diócesis se impulsa conforme al Programa de Misión Continental, y se presenta en el 2009 el Proyecto Diocesano de Misión.

En el año 2011 se anunciaba la necesidad de un II Plan Diocesano de Pastoral, trabajo que se ha venido realizando desde las Asambleas Parroquiales, Decanales y Diocesanas, siendo un trabajo comprometido por todos los agentes de pastoral.

Las XXVIII Asambleas Diocesanas de Pastoral son el testimonio de una Iglesia que florece en el desierto y lee su historia como Historia de Salvación.

El II Plan Diocesano de Pastoral debe ser tenido como un regalo a nuestra Diócesis en el Año Jubilar de su 50 Aniversario como Iglesia Particular.

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