Contacta con nosotros

Cambios en la Diócesis 2018

Cambios Sacerdotales 2018

“Acercándonos al fin de este año pastoral, he visto la necesidad de realizar algunos cambio de Sacerdotes, e integrar al trabajo pastoral a los Seminaristas que termina sus estudios, para cubrir las necesidades pastorales de nuestra Diócesis, que día a día nos exige un esfuerzo extra, en la extensión del Reino de Dios”

Los Sacerdotes que van a tener cambio de destino, deberán integrarse a su nuevas comunidades a partir del 1 de septiembre de 2018 y los Seminaristas a partir del 27 de agosto.

Sigamos haciendo oración para que el Señor, renueve la faz de la tierra.

Nuevos nombramientos y últimos cambios.

ORDENACIONES DIACONALES 2017

Con gozo inmenso la Iglesia de Mexicali, quiere anunciar a todo el Pueblo de Dios que han sido admitidos para recibir el Sagrado Orden del Diaconado:
– Mnta. Francisco Germán Arredondo Pérez
– Mnta. Héctor Manuel Díaz Colio
– Mnta. Julio Adrián Méndez Guzmán
– Mnta. Luis Rivas Corrales
– Mnta. Luis Antonio Valdez López

La ceremonia será el próximo jueves 12 de octubre a las 6:00 p. m. en la Catedral de Nuestra Señora de Mexicali, presidida por Nuestro Obispo José Isidro Guerrero Macías.
Están todos invitados a participar y orar por éstos jóvenes.

LA ORDENACIÓN DIACONAL es previa a la ordenación presbiteral y mediante ella, el candidato se configura a Cristo Siervo siendo cooperador del obispo, teniendo como misión el servicio de la palabra y del altar.
Además el diácono es ministro ordinario del Bautismo y bendice a los matrimonios en su unión. Su ministerio está también muy unido a la Eucaristía y al servicio a los más pobres.

¿Sabías que puedes obtener una indulgencia plenaria el Domingo de la Misericordia?

REDACCIÓN CENTRAL, 20 Abr. 17 / 04:01 pm (ACI).- Durante las apariciones del Señor de la Divina Misericordia a Santa Faustina, Cristo aseguró varias gracias a los que se acercaran a su misericordia.

San Juan Pablo II, más adelante, instituyó oficialmente la indulgencia plenaria para esta fiesta.

“Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores… El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el perdón total de las culpas y de las penas… Que ningún alma tema acercarse a mí, aunque sus pecados sean como escarlata”, dijo el Señor en una promesa que hizo a Santa Faustina Kowalska en una de las apariciones místicas que le concedió.

En el 2002, esta promesa de Cristo se hizo “oficial” en la Iglesia cuando, por mandato de San Juan Pablo II, la Santa Sede publicó el “decreto sobre las indulgencias recibidas en la Fiesta de la Divina Misericordia”, un don que también puede alcanzar a los enfermos y los navegantes en altamar.

En el segundo Domingo de Pascua, que este año se celebra el 23 de abril, se concede la indulgencia plenaria, con las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice) al fiel que participe en actos de piedad realizados en honor de la Misericordia divina.

“O al menos rece, en presencia del Santísimo Sacramento de la Eucaristía, públicamente expuesto o conservado en el Sagrario, el Padrenuestro y el Credo, añadiendo una invocación piadosa al Señor Jesús misericordioso (por ejemplo, ‘Jesús misericordioso, confío en ti’)”, dice el texto del decreto.

Asimismo se concede indulgencia parcial “al fiel que, al menos con corazón contrito, eleve al Señor Jesús misericordioso una de las invocaciones piadosas legítimamente aprobadas”.

También los enfermos y las personas que los asisten, los navegantes, los afectados por la guerra, las vicisitudes políticas o la inclemencia de los lugares “y todos los que por justa causa no pueden abandonar su casa o desempeñan una actividad impostergable en beneficio de la comunidad, podrán conseguir la indulgencia plenaria”.

Esto siempre y cuando, con total rechazo de cualquier pecado y con la intención de cumplir, en cuanto sea posible, las tres condiciones habituales recen “frente a una piadosa imagen de nuestro Señor Jesús misericordioso, el Padrenuestro y el Credo, añadiendo una invocación piadosa al Señor Jesús misericordioso”.

Asimismo, si ni siquiera se pudiera hacer lo antes descrito, podrán obtener la indulgencia plenaria “los que se unan con la intención a los que realizan del modo ordinario la obra prescrita para la indulgencia y ofrecen a Dios misericordioso una oración y a la vez los sufrimientos de su enfermedad y las molestias de su vida, teniendo también ellos el propósito de cumplir, en cuanto les sea posible, las tres condiciones prescritas para lucrar la indulgencia plenaria”.

Jesucristo también prometió a Santa Faustina que cuando se rece la Coronilla de la Divina Misericordia junto a los moribundos se pondrá “entre el Padre y el alma agonizante no como el Juez justo sino como el Salvador misericordioso”.

Etiquetas: Indulgencia plenaria, Divina Misericordia, Indulgencias

FUENTE: https://www.aciprensa.com/noticias

Misa Crismal 2017

Mexicali, B.C. 10 abril 2017.

    Con motivo de la Semana Santa se llevara a cabo la celebración de la Misa Crismal en la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe el martes 11 de abril a las 6:00pm donde participaran todas las comunidades parroquiales.

    La Misa Crismal se llama a la celebración del Obispo con todos los presbíteros y diáconos; es una de las principales manifestaciones de la plenitud sacerdotal del Obispo.

   En la cual se realiza la renovación la consagración del crisma, bendición de los oleos (enfermos y catecúmenos) y la renovación de las promesas sacerdotales.

   En el marco de los 50 años de la Diócesis, motivamos e invitamos a todos a participar de esta solemne Eucaristía y al mismo tiempo a que oren y feliciten a los Sacerdotes de su comunidad en esta misión que Dios le ha encomendado.

   Así mismo concientizamos a vivir de una manera activa el Triduo Pascual en las celebraciones litúrgicas en sus comunidades, iniciando con el Jueves Santo en la Solemne Eucaristía de la Ultima Cena, el Viernes Santo participando en el Viacrucis, las 7 Palabras y la celebración de este día más importante es la Pasión del Señor, donde no se celebra Misa, pero se reflexiona y se comulga; el Sábado es la Vigilia Pascual que es el centro y culmen de nuestra fe.

   El salario del pecado es la muerte; pero el don de Dios es la vida eterna, unidos a Cristo Jesús, Señor nuestro. (Rm. 6,23).

Domingo de Ramos

 

El Domingo de Ramos abre solemnemente la Semana Santa, con el recuerdo de las Palmas y de la passión, de la entrada de Jesús en Jerusalén y la liturgia de la palabra que evoca la Pasión del Señor en el Evangelio de San Mateo.

En este día, se entrecruzan las dos tradiciones litúrgicas que han dado origen a esta celebración: la alegre, multitudinaria, festiva liturgia de la iglesia madre de la ciudad santa, que se convierte en mimesis, imitación de los que Jesús hizo en Jerusalén, y la austera memoria – anamnesis – de la pasión que marcaba la liturgia de Roma. Liturgia de Jerusalén y de Roma, juntas en nuestra celebración. Con una evocación que no puede dejar de ser actualizada.

Vamos con el pensamiento a Jerusalén, subimos al Monte de los olivos para recalar en la capilla de Betfagé, que nos recuerda el gesto de Jesús, gesto profético, que entra como Rey pacífico, Mesías aclamado primero y condenado después, para cumplir en todo las profecías. .

Por un momento la gente revivió la esperanza de tener ya consigo, de forma abierta y sin subterfugios aquel que venía en el nombre del Señor. Al menos así lo entendieron los más sencillos, los discípulos y gente que acompañó a Jesús, como un Rey.

San Lucas no habla de olivos ni palmas, sino de gente que iba alfombrando el camino con sus vestidos, como se recibe a un Rey, gente que gritaba: “Bendito el que viene como Rey en nombre del Señor. Paz en el cielo y gloria en lo alto”.

Palabras con una extraña evocación de las mismas que anunciaron el nacimiento del Señor en Belén a los más humildes. Jerusalén, desde el siglo IV, en el esplendor de su vida litúrgica celebraba este momento con una procesión multitudinaria. Y la cosa gustó tanto a los peregrinos que occidente dejó plasmada en esta procesión de ramos una de las más bellas celebraciones de la Semana Santa.

Con la liturgia de Roma, por otro lado, entramos en la Pasión y anticipamos la proclamación del misterio, con un gran contraste entre el camino triunfante del Cristo del Domingo de Ramos y el Via Crucis de los días santos.

Sin embargo, son las últimas palabras de Jesús en el madero la nueva semilla que debe empujar el remo evangelizador de la Iglesia en el mundo.

“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Este es el evangelio, esta la nueva noticia, el contenido de la nueva evangelización. Desde una paradoja este mundo que parece tan autónomo, necesita que se le anuncie el misterio de la debilidad de nuestro Dios en la que se demuestra el culmen de su amor. Como lo anunciaron los primeros cristianos con estas narraciones largas y detallistas de la pasión de Jesús.

Era el anuncio del amor de un Dios que baja con nosotros hasta el abismo de lo que no tiene sentido, del pecado y de la muerte, del absurdo grito de Jesús en su abandono y en su confianza extrema. Era un anuncio al mundo pagano tanto más realista cuanto con él se podía medir la fuerza de la Resurrección.

La liturgia de las palmas anticipa en este domingo, llamado pascua florida, el triunfo de la resurrección; mientras que la lectura de la Pasión nos invita a entrar conscientemente en la Semana Santa de la Pasión gloriosa y amorosa de Cristo el Señor.

Fuente: https://www.aciprensa.com

Translate »