HORA SANTA EN EL ANIVERSARIO DE LA DIÓCESIS DIÓCESIS DE MEXICALI

EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO

ESTACIÓN

INTRODUCCIÓN.

Señor Jesús, en este día en el que tú nos convocas, estamos aquí como Iglesia Diocesana. Venimos a adorarte, queremos permanecer en tu presencia, queremos escucharte. Queremos tomar conciencia y agradecer el don precioso de ser Iglesia.

Por tu gran misericordia nos has congregado como Iglesia que florece en el desierto, y nos concedes celebrar el 56 Aniversario de nuestra Diócesis de Mexicali y dar gracias por el ministerio episcopal de Mons. José Isidro Guerrero Macías quien en vida fuera nuestro padre y pastor por 24 años y que ahora ya goza de la pascua eterna. Creemos que has hecho grandes cosas en esta porción de tu pueblo, concédenos tu Espíritu para vivir siempre a la escucha de tu proyecto de amor.

CANTO AL ESPÍRITU SANTO…

Señor Jesús, queremos expresarte nuestra gratitud siendo cada vez más disponibles a tu acción en nosotros… “Hábla, Señor, tu siervo escucha”.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro (1 Pe 2,4-9)

Cristo es la piedra viva, rechazada por los seres humanos pero escogida y preciosa ante Dios. Al acercarse a él, también ustedes son como piedras vivas, edifíquense y pasen a ser un Templo espiritual,  una comunidad santa de sacerdotes que ofrecen sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Cristo Jesús. Dice la Escritura:

«Miren que pongo en Sión una piedra principal escogida y preciosa,

y el que confíe en ella no será jamás defraudado.»*

Para ustedes los creyentes, esta piedra es preciosa; pero para los incrédulos, Él es «la piedra rechazada por los constructores  que ha llegado a ser la piedra angular»,* y también: «una piedra de tropiezo y una roca que hace caer.»*

Cuando se niegan a creer en la palabra, estan tropezando con aquello en lo que deberían afirmarse. 

Pero ustedes son linaje escogido, sacerdocio real, nación santa, pueblo que Dios hizo suyo para proclamar las obras maravillosas de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable.   Palabra de Dios.

CANTO

SILENCIO PARA PROFUNDIZAR LA PALABRA 

De la Homilía de Orígenes sobre el libro de Josué (1-2: SC 71, 244-246)

Somos edificados a manera de piedras vivas como casa y altar de Dios

Todos los que creemos en Cristo Jesús somos llamados piedras vivas, de acuerdo con lo que afirma la Escritura: Vosotros, como piedras vivas, entráis en la construcción del templo del Espíritu, formando un sacerdocio sagrado, para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por Jesucristo.

Cuando se trata de piedras materiales, sabemos que se tiene cuidado de colocar en los cimientos las piedras más sólidas y resistentes con el fin de que todo el peso del edificio pueda descansar con seguridad sobre ellas. Hay que entender que esto se aplica también a las piedras vivas, de las cuales algunas son como cimiento del edificio espiritual. ¿Cuáles son estas piedras que se colocan como cimiento? Los apóstoles y profetas. Así lo afirma Pablo cuando nos dice: Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular.

Para que te prepares con mayor interés, tú que me escuchas, a la construcción de este edificio, para que seas una de las piedras próximas a los cimientos, debes saber que es Cristo mismo el cimiento de este edificio que estamos describiendo. Así lo afirma el apóstol Pablo: Nadie puede poner otro cimiento fuera del ya puesto, que es Jesucristo. ¡Bienaventurados, pues, aquellos que construyen edificios espirituales sobre cimiento tan noble!

Pero en este edificio de la Iglesia conviene también que haya un altar. Ahora bien, yo creo que son capaces de llegar a serlo todos aquellos que, entre vosotros, piedras vivas, están dispuestos a dedicarse a la oración, para ofrecer a Dios día y noche sus intercesiones, y a inmolarle las víctimas de sus súplicas; ésos son, en efecto, aquellos con los que Jesús edifica su altar.

Considera, pues, qué alabanza se tributa a las piedras del altar. La Escritura afirma que se construyó, según está escrito en el libro de la ley de Moisés, un altar de piedras sin labrar, a las que no había tocado el hierro. ¿Cuáles, piensas tú, que son estas piedras sin labrar? Quizá estas piedras sin labrar y sin mancha sean los santos apóstoles, quienes, por su unanimidad y su concordia, formaron como un único altar. Pues se nos dice, en efecto, que todos ellos perseveraban unánimes en la oración, y que abriendo sus labios decían: Señor, tú penetras el corazón de todos. Ellos, por tanto, que oraban concordes con una misma voz y un mismo espíritu, son dignos de formar un único altar sobre el que Jesús ofrezca su sacrificio al Padre.

Pero nosotros también, por nuestra parte, debemos esforzarnos por tener todos un mismo pensar y un mismo sentir, no obrando por envidia ni por ostentación, sino permaneciendo en el mismo espíritu y en los mismos sentimientos, con el fin de que también nosotros podamos llegar a ser piedras aptas para la construcción del altar.

Desde el inicio se puede entregar la lectura anterior para que cada uno la lea de nuevo personalmente con el fin de profundizarla. SILENCIO.

CANTO

Gracias Señor, porque construyes tu Iglesia con nuestra persona frágil y en ocasiones miserable, pero apoyados en Ti, nos vas transformando en piedras vivas, que anhelamos intensamente contagiar al mundo de tu amor. 

No permitas Señor que caigamos en la rutina o indiferencia ante nuestro mundo tan alejado de Ti. Queremos ser tus testigos, tus profetas, tus apóstoles que apasionados por las obras maravillosas que has hecho en nosotros a lo largo de estos años, que atraigamos a muchos hacia Ti. 

Nos has concedido años intensos de generosa dedicación pastoral sin reservas, años fructíferos que han hecho posible un cambio profundo de las condiciones de esta Iglesia diocesana. Nos has dado santos y sabios Pastores como Don José Isidro Guerrero Macías que nos guio por veinticuatro años en nuestro peregrinar por esta tierra, construyendo tu Reino de amor, de justicia y de paz; gracias porque se esforzaron con dedicación por el crecimiento espiritual del presbiterio, por la defensa de la vida, por la promoción de los agentes y de cada una de nuestras comunidades parroquiales. 

Con el corazón henchido de gratitud, queremos hablarte en el silencio de nuestro corazón, y dejar que tu presencia nos configure contigo.

SILENCIO ORANTE 

CANTO

Integrados en la construcción de la Iglesia, templo consagrado al Señor, y convertidos en morada del Altísimo, que se complace en habitar con su pueblo, elevamos nuestra oración diciendo: Padre bueno, escúchanos.

  1. Para que nuestra Iglesia diocesana, crezca visiblemente en nuestro pueblo, y con su apostolado, reúna en la unidad y en el amor, a los hijos de Dios que habitan entre nosotros y no conocen a Jesucristo. R
  2. Para que el Señor de premio de sus trabajos pastorales a los Pastores que han guíado a nuestra Iglesia diocesana. R
  3. Para que nuestra Iglesia diocesana, por medio de sus palabras y obras, se manifieste como luz resplandeciente y haga que los hombres descubran a través de ella el Reino de Dios. R
  4. Para que todos los que viven impregnados de materialismo y oprimidos por la miseria y el sufrimiento, descubran y deseen el cielo nuevo y la tierra nueva de los que es imagen y primicia la Iglesia que peregrina aún en el mundo. R
  5. Para que todos nosotros, incorporados al pueblo de Dios por el bautismo, nos gloriemos siempre de formar parte de la Iglesia y confesemos con valentía ante los hombres, la fe que de ella hemos recibido. R
  6. Para que el señor, que escogió a su siervo José Isidro Guerrero Macías como obispo y pastor de nuestra Iglesia de Mexicali, lo tenga ahora en el descanso eterno y lo cuente entre sus siervos prudentes y fieles. R.

Con el corazón henchido de gratitud, oramos juntos:

Señor Dios, Padre de todos, que eres la fuente de todo amor y de toda vida, 

que nos has hecho hijos tuyos, hermanos unos de otros  

y miembros de tu familia: la Iglesia.

Tú nos invitas a caminar unidos, ¡Camina con nosotros! Señor Jesús, 

Hijo de Dios, enviado del Padre y amigo de los pequeños. 

¡Dirige y acompaña nuestros pasos!  

Que tu presencia inspire nuestras iniciativas al servicio de los demás. 

Que tu fuerza anime nuestros compromisos.

Señor Espíritu Santo. Espíritu del Padre y del Hijo.  

Ven a purificar, a animar, a unir, y a fecundar nuestra Iglesia Diocesana.

Virgen María, Nuestra Señora de Loreto, acompaña nuestro quehacer diocesano, 

ayúdanos a ser testigos claros de Jesús ante el mundo. 

Danos la alegría y la paz, y haz que nuestra Iglesia diocesana  

sea misionera, y fermento de fraternidad en el mundo. Amén.

BENDICIÓN

RESERVA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO

Misa de Aniversario de nuestra Diócesis

  • oraciones y lecturas 

A continuación, se presenta un esquema que servirá como guía para la celebración litúrgica del aniversario de nuestra diócesis 

(Para las misas que se celebren en las comunidades parroquiales el día 17-Oct)

  • Misa por la Iglesia Universal

Esquema E, por la iglesia particular (MR pág. 1087)

Prefacio VII Domingos del Tiempo Ordinario (MR pág. 515)

Oración Universal: Aniversario de la propia Diócesis (Roguemos al Señor, pág. 319).

            Lecturas:

  • Primera Lectura: Neh 8, 2-4. 5-6. 8-10 …Leían el libro de la ley y explicaban su sentido… (leccionario III, n. 64)
  • Salmo: Salmo 83 (leccionario III, n 812)
  • Aclamación: Is 66, 1 (leccionario III, n. 938)
  • Evangelio: Jn 4, 19-24 …Los que quieren dar verdadero culto al Padre lo adorarán en espíritu y en verdad… (leccionario III, n. 375)

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