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JESÚS, EL ASCENDIDO AL CIELO

EXPOSICION

DE RODILLAS

BENDITO, BENDITO, BENDITO SEA DIOS,

Bendito, bendito, bendito sea Dios,
los ángeles cantan y alaban a Dios.
Bendito, bendito, bendito sea Dios,
los ángeles cantan y alaban a Dios.

PANGE LINGUA.

 

ESTACION AL SANTISIMO

En los cielos y en la tierra sea para siempre alabado.

El corazón amoroso de Jesús sacramentado.

CREEMOS  EN TI SEÑOR…PERO AUMENTA NUESTRA FE.

Padre Nuestro, Ave María  y gloria al Padre.

Alabemos y demos gracias en cada instante y momento.

Al santísimo y dignísimo sacramento.

Canto
Yo creo Jesús mío que estas en el altar,
oculto en la hostia te vengo a adorar.
Adoro en la hostia, el cuerpo de Jesús,
en el vino, la sangre, que dio en la cruz.

En los cielos y en la tierra sea para siempre alabado.

El corazón amoroso de Jesús sacramentado.

ESPERAMOS EN TI SEÑOR…PERO AUMENTA NUESTRA ESPERANZA.

Padre Nuestro, Ave María  y gloria Padre.

Alabemos y demos gracias en cada instante y momento.

Al santísimo y dignísimo sacramento.

Canto
Por amor al hombre moriste en una cruz,
y al cáliz bajaste por nuestra salud.
Jesús Rey del Cielo, que estás en el altar,
tu Cuerpo, tu Sangre, nos das sin cesar.

En los cielos y en la tierra sea para siempre alabado.

El corazón amoroso de Jesús sacramentado.

TE AMAMOS SEÑOR…PERO AUMENTA NUESTRA CARIDAD.

Padre Nuestro, Ave María  y gloria Padre.

Alabemos y demos gracias en cada instante y momento.

Al santísimo y dignísimo sacramento.

CANTO

Espero Jesús, mío, en tu suma bondad,

poder recibirte con fe y caridad.

Entre su ovejas esta, el Buen Pastor,

en vela continua lo tiene el amor.

COMUNIÓN ESPIRITUAL

Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Mas no pudiendo hacerlo  ahora  sacramentalmente, ven a lo menos

Espiritualmente a mi corazón.

(Pausa en silencio para adoración)

Y Como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno enteramente a TI. No permitas, Señor, que  me separe de Ti Amén.

CANTO
Bendito, bendito, bendito sea Dios,
los ángeles cantan y alaban a Dios.
Bendito, bendito, bendito sea Dios,

Los ángeles cantan y alaban a Dios

CONTINUAMOS DE RODILLAS

ACTO DE PREPARACION

MINISTRO: Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

TODOS: Amen.

MINISTRO: Señor mío  Jesucristo,………….

TODOS: Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser tu quien eres y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. Quiero y propongo firmemente enmendarme y  confesarme a su tiempo .Ofrezco cuanto bueno hiciere en satisfacción de mis pecados. Confió en tu bondad y misericordia, que me perdonarás y me darás gracia para nunca más pecar. AMEN

NOS PONEMOS DE PIE

PROCLAMACION DE LA PALABRA

DEL EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS. 24,49-53. 

Dijo Jesús a los apóstoles: “Permanezcan en la ciudad hasta que sean revestidos del poder de lo alto”. Los sacó hasta cerca de Betania y alzando sus manos, los bendijo. Y mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado al cielo. Ellos, después de postrarse ante El, se volvieron a Jerusalén con gran gozo”.

PALABRA DE DIOS. 

TODOS: GLORIA A TI SEÑOR JESUS.

EX EVANGELIO SECUNDUM LUCAM. 24,49-53.

Dixit Iesus apostolis: vos autem sedete in civitate, quoadusque induamini  virtutem ex alto. Eduxit autem eos foras usque in Bethaniam et elevatis manibus suis, benedixit  eis.  Et factum est, dum benediceret illis, recessit ab eis et ferebatur in caelum.  Et ipsi adoraverunt eum et regressi sunt in Ierusalem cum gaudio magno.

LAUS, TIBI CHRISTE.

NOS PODEMOS SENTAR

REFLEXION DEL SACERDOTE

BREVE MEDITACION

RELEXION GENERAL

LECTOR: ¿Quién es el que sube al Cielo? San Pablo lo dice con frase lapidaria: Cristo, “el que bajó, es el mismo que ha subido a lo alto de los cielos, para llenarlo todo” (Efesios 4,10).

Bajó del Cielo a la Tierra sin dejar el Cielo y sube de la Tierra al Cielo sin dejar la Tierra. Muere Jesús y desciende, a lo más hondo del abismo, para anunciar la gran noticia a los que habían muerto antes que Él: “¡Aquí estoy! ¡Su liberación ha llegado por fin!”. Esto es lo que predicó a los que estaban en prisión (1Pedro 3,19).

 

Resucitado, se sube al Cielo con el botín inmenso de tantas almas que esperaban aquel momento dichoso: “Subió a lo alto, llevando consigo a los cautivos y repartió dones a los hombres” (Efesios 4,8).

“Apareciéndose a los apóstoles durante cuarenta días e instruyéndolos acerca del reino de Dios” (Hechos 1,3), “se elevó después al cielo y se sentó a la derecha del Padre” (Marcos 16,19).

Allí, “Jesucristo, habiendo ido al cielo, está a la diestra de Dios y le han sido sometidos los ángeles” (1Pedro 3,22).

 

En la última aparición, “ven los discípulos cómo se ha elevado a las alturas, hasta que una nube se lo sustrajo a sus miradas” (Hechos 1,9).

No se ha olvidado de nosotros en su gloria, sino que allí está “siempre vivo para interceder por nosotros” (Hebreos 7,25).

 

Nada más ascendido al Cielo, empezó a repartir sus regalos a los hombres, regalos que no son más que el Espíritu Santo: “Vi al Cordero en el trono de Dios…, que enviaba el Espíritu septiforme a toda la tierra” (Apocalipsis 5,6). A esto se refería Jesús, cuando dijo: “Les conviene que yo me vaya, pues si no me voy, no vendrá el Espíritu sobre ustedes pero, si me voy, se lo enviaré” (Juan 16,17).

 

Además, con la fuerza del mismo Espíritu se queda con nosotros en la Eucaristía. Lo tenemos aquí tan presente como lo tienen los Ángeles y los Santos en el Cielo. Lo creemos presente, con el mérito enorme de la fe.

Si lo viéramos, ¿qué mérito tendríamos? No viéndolo, pero creyendo firmemente en su presencia, nuestra vida de la Tierra es en verdad el Cielo anticipado.

“A Jesucristo lo aman sin haberlo visto; sin verle, creen; y se alegrarán con gozo inefable y radiante de gloria” (1Pedro 1,8-9).

 

“¡Volverá!”, dijeron los Ángeles a los apóstoles que miraban embobados a las alturas.

Volverá, visible y glorioso al final del mundo. Para nosotros, “vuelve” cada día, cuando se nos pone en el Altar y se queda escondido en su Sagrario.

NOS PONEMOS DE PIE

CANTO EUCARISTICO

Estoy pensando en Dios,

Estoy pensando en su amor (2).

Olvida el hombre a su señor y poco a poco

Se desvía y entre angustia y cobardía, va

Perdiéndose el amor. Dios le habla como

Amigo, huye el hombre de su voz.

Estoy pensando en Dios,

Estoy pensando en su amor (2).

Yo siento angustia cuando veo que después

De dos mil años y entre tantos desengaños,

Pocos viven por amor. Muchos hablan de

Esperanza, más se alejan del amor.

Estoy pensando en Dios,

Estoy pensando en su amor (2).

Todo podría ser mejor, si mi pueblo

Procurase caminar sin alejarse del camino

Del señor pero el hombre no hace suyos

Los senderos del amor.

Estoy pensando en Dios,

Estoy pensando en su amor (2).

NOS PONEMOS DE RODILLA

ORACION

MINISTRO: Señor Jesús, hecho Hombre como nosotros, ahora elevas nuestra naturaleza al Cielo, para hacernos partícipes de tu divinidad. Nos inclinamos ante ti y te proclamamos: ¡Cristo Jesús, Tú eres el Señor! Los coros del Cielo y los coros de la Tierra entonamos todos jubilosos a una voz: “Al Cordero que está en el trono, Alabanza, honor, y gloria y el imperio, por los siglos de los siglos”.

ACLAMACIONES

LECTOR: Señor, vencedor con el triunfo más noble.

TODOS (cantando): Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

LECTOR: Señor, que te subes gloriosamente al Cielo.

TODOS (cantando): Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

LECTOR: Señor, que te llevas contigo a todos los justos.

TODOS (cantando): Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

LECTOR: Señor, que te sientas a la derecha del Padre.

TODOS (cantando): Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

LECTOR: Señor, a quien se someten todos los Ángeles.

TODOS (cantando): Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

LECTOR: Señor, centro del Universo y Rey de los siglos.

TODOS (cantando): Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

LECTOR: Señor, que reinas ya para no morir jamás.

TODOS (cantando): Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

LECTOR: Señor, que vives intercediendo por nosotros.

TODOS (cantando): Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

LECTOR: Señor, que arrastras contigo nuestros corazones.

TODOS (cantando): Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

LECTOR: Señor, que repartes a manos llenas tus dones.

TODOS (cantando): Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

LECTOR: Señor, que subes para enviarnos tu Espíritu Santo.

TODOS (cantando): Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

LECTOR: Señor, que te has ido para prepararnos una morada.

TODOS (cantando): Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

MINISTRO: Señor Jesús….

TODOS: al considerar tu gloriosa Ascensión, sólo sé recordarte que te fuiste al Cielo a prepararme una estancia para mí. Espero que un día me lleves a tu Gloria. Y haz que tenga firme mi corazón, allí donde están los gozos verdaderos.

MINISTRO: Madre María,….

TODOS: que te llenaste de gozo inmenso al ver a tu Jesús ascender triunfante a la Gloria, Haz que yo viva ya en la Tierra aquellas realidades celestiales, como Tú, Madre, que tuviste fijo el Corazón allí, donde estaba Jesús, centro único de tu amor.

COMPROMISO

Tengo que hacer mío lo de Pablo: Si Dios, con la resurrección de Jesús, me ha “conresucitado con Cristo y me ha hecho sentar ya, con Cristo en los cielos”, debo “buscar las cosas del cielo, no las de la tierra”. ¿Y qué hago yo? ¿No vivo siempre con mucho apego a tonterías de acá, que ni van ni vienen, sin pensar en el Jesús del Cielo, ni en el Jesús que está conmigo aquí en la Eucaristía, esperándome en su Sagrario e ilusionado por venir a mí en la Comunión, ni en el Jesús de los hermanos para hacer algo por Él?… Jesús, Tú eres el centro del Universo, ¿por qué no eres también el centro de mi vida entera?…

BREVE TIEMPO

NOS PONEMOS DE PIE

CANTO EUCARISTICO

¿Señor, A Quién Iremos?

Tú Tienes Palabras De Vida,

Nosotros Hemos Creído,

Que Tú Eres El Hijo De Dios…

Soy El Pan Que Os Da La Vida Eterna;

El Que Viene a Mí, No Tendrá Hambre.

El Que Viene a Mi, No Tendrá Sed:

Así Ha Hablado Jesús…

¿Señor, A Quién Iremos?

Tú Tienes Palabras De Vida,

Nosotros Hemos Creído,

Que Tú Eres El Hijo De Dios…

No Busqueis Alimento Que Perece,

Sino Aquel Que Perdura Eternamente;

El Que Ofrece El Hijo Del Hombre,

Que El Padre Os Ha Enviado…

¿Señor, A Quién Iremos?

Tú Tienes Palabras De Vida,

Nosotros Hemos Creído,

Que Tú Eres El Hijo De Dios…

Pues Si Yo He Bajado Del Cielo,

No Es Para Hacer Mi Voluntad,

Sino La Voluntad De Mi Padre,

Que Es Dar Al Mundo La Vida…

¿Señor, A Quién Iremos?

Tú Tienes Palabras De Vida,

Nosotros Hemos Creído,

Que Tú Eres El Hijo De Dios…

PRECES

LECTOR: Señor Jesucristo, que con tu ascensión has glorificado la pequeñez de nuestra carne elevándola hasta las alturas del cielo,

 

TODOS: purifícanos de toda mancha y devuélvenos nuestra antigua dignidad.

LECTOR: Tú, Señor Jesús, que por el camino del amor descendiste hasta nosotros,

TODOS: haz que nosotros, por el mismo camino del amor, ascendamos hasta ti.

LECTOR: Señor nuestro Jesucristo, que con nuestro corazón y nuestro deseo vivamos ya en el cielo,

TODOS: donde nos esperas para glorificarnos con la misma gloria tuya, después de haber trabajado por ti, en la dilatación del Reino y haciendo el bien a los hermanos.

LECTOR: Sabemos que un día volverás triunfador para juzgar al mundo,

 

TODOS: haz que podamos contemplarte misericordioso en tu majestad, junto con nuestros hermanos difuntos, para los que te pedimos el descanso eterno.

PADRE NUESTRO

CANTADO

MINISTRO: Señor Sacramentado, que estás con nosotros aquí en la Tierra tan realmente presente como lo estás en el Cielo. Haznos vivir de ti, para que, cuando nos llames, contemplemos cara a cara, con felicidad inenarrable, lo que ahora descubrimos con la fe en este augusto Sacramento. Que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

PODEMOS SENTARNOS

TESTIMONIOS

San Antonio María Claret, agotado por el sufrimiento y por las tareas del Concilio Vaticano I, se centra del todo en Jesús:

“Mis pensamientos, afectos y suspiros se dirigen al Cielo. No hablaré‚ ni escucharé‚ sino cosas de Dios que me lleven al Cielo. Deseo morir y estar con Cristo y con María, mi dulce Madre. Los miembros tienden a unirse con su cabeza, el hierro al imán y yo, a Jesús. Deseo unirme a Él en el Sacramento y en el Cielo”.

Es lo mismo de Ignacio de Loyola allí en Roma, cuando contemplaba entre lágrimas suaves el firmamento tachonado de estrellas: “¡Oh, qué triste me parece la tierra cuando contemplo el cielo!”… 

Napoleón, preso en Santa Elena:

“Yo he enardecido a millares y millares que murieron por mí. Pero ahora estoy aquí, atado a una roca, ¿y quién lucha por mí?… ¡Qué diferencia entre mi miseria y el reinado de Cristo, que es predicado, amado y adorado por todo el mundo y vive por siempre!”…

NOS PONEMOS DE RODILLAS

ORAMOS POR EL ETERNO DESCANSO DE LAS ANIMAS DEL PURGATORIO………………E INTENCIONES DEL ROMANO PONTIFICE……………………………………………………

Padre nuestro que estas en el cielo,…………………………

Dios te salve maría, llena eres de gracia,…………………

Gloria al padre, al hijo y al espíritu santo………………

Mientras esperamos la Bendición y durante ella, pongamos en manos de JESUS EUCARISTÍA,  nuestras intenciones particulares.

BENDICION

de rodillas

TANTUM ERGO

Tantum ergo Sacraméntum,

Venerémur cérnui:

Et antíquum documentum

Novo cedat rítui;

Præstet fides suppleméntum

Sénsuum deféctui.

Genitori Genitóque,

Laus et iubilátio;

Salus, honor, virtus quoque,

Sit et benedíctio;

Procedénti ab utróque

Compar sit, laudátio.

AMEN

Veneremos, pues,

Postrados tan portentoso Sacramento;

y la antigua imagen ceda el lugar

al nuevo rito;

Fortaleza, honor,

poder y bendición;

A la fe eleve

La incapacidad de los sentidos.

Al Padre y al Hijo

sean dadas alabanza y gloria,

quien procede de uno y de otro,

le sea dada igual gloria.

AMÉN

SACERDOTE:  Panem de caelo praestitisti,eis.

PUEBLO: Omne delectamentum in se habentem.

OREMUS: Deus, qui nobis sub Sacramento mirabili passionis tuae memorian reliquisti: tribue, quaesumus, ita nos Corporis et Sanguinis tui sacra mysteria venerari; ut redemtionis tuae fructum in nobis iugiter sentiamus: Qui vivis et regnas in saecula saeculorum.

TODOS: AMEN.

SACERDOTE: Les diste Pan bajado del Cielo.

PUEBLO: Que contiene en si todo deleite.

OREMOS: Oh Dios, que bajo este admirable sacramento nos has dejado el memorial de tu Pasión: concédenos, te pedimos, venerar de tal modo los Sagrados Misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre que sintamos continuamente en nuestras almas el fruto de tu Redención, tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

TODOS: AMÉN.

ALABANZAS DE DESAGRAVIO

ACLAMAR, AL UNISONO, CON EL SACERDOTE

Bendito sea Dios.
Bendito sea su santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Consolador.
Bendita sea la gran Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el nombre de María Virgen y Madre.
Bendito sea San José, su castísimo esposo.
Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.

Sagrado corazón de Jesús…..en ti confío.                           (Normal)

Sagrado corazón de Jesús…..en ti confío.                           (Más fuerte)

Sagrado corazón de Jesús…..en ti confío.                           (Más, más fuerte)

Santa María de Guadalupe Reina de México…..salva nuestra patria y aumenta nuestra fe.

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