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“QUE TOME SU CRUZ” HORA SANTA

 

EXPOSICION

DE RODILLAS

BENDITO, BENDITO, BENDITO SEA DIOS,

Bendito, bendito, bendito sea Dios,
los ángeles cantan y alaban a Dios.
Bendito, bendito, bendito sea Dios,
los ángeles cantan y alaban a Dios.

PANGE LINGUA.

Pange, lingua, gloriosi
Córporis mystérium,
Sanguinísque pretiósi,
Quem in mundi prétium
Fructus ventris generósi,
Rex effúdit géntium.Nobis datus, nobis natus
Ex intácta Vírgine,
Et in mundo conversátus,
Sparso verbi sémine,
Sui moras incolátus,
Miro clausit órdine.

In supremæ nocte coenæ,
Recumbens cum frátribus,
Observata lege plene
Cibis in legálibus,
Cibum turbæ duodenæ,
Se dat súis mánibus.

Verbum caro, panem verum,
Verbo carnem éfficit,
Fitque Sanguis Christi merum.
Et, si sensus déficit,
Ad firmandum cor sincerum,
Sola fides súfficit.

Canta, oh lengua,

el misterio glorioso del cuerpo

y de la Sangre preciosa,

que el Rey de las naciones,

Fruto de un vientre generoso,

derramó en rescate del mundo.

Nos fue dado,

nos nació de una Virgen sin mancha;

y después de pasar su vida en el mundo,

una vez propagada la semilla de su palabra,

Terminó el tiempo de su destierro,

Dejando todo, en admirable orden.

En la noche de la Última Cena,

Sentado a la mesa con sus hermanos,

Observada la ley en el ritual de ese banquete, se dio con sus propias manos,

Como alimento para los doce.

El Verbo encarnado, pan verdadero,

lo convierte con su palabra en su carne,

y el vino puro se convierte en la Sangre de Cristo.

Y aunque fallan los sentidos,

Solo la fe es suficiente,

para fortalecer el corazón en la verdad.

ESTACION AL SANTISIMO

En los cielos y en la tierra sea para siempre alabado.

El corazón amoroso de Jesús sacramentado.

CREEMOS  EN TI SEÑOR…PERO AUMENTA NUESTRA FE.

Padre Nuestro, Ave María  y gloria al Padre.

Alabemos y demos gracias en cada instante y momento.

Al santísimo y dignísimo sacramento.

Canto

Yo creo Jesús mío que estas en el altar,
oculto en la hostia te vengo a adorar.
Adoro en la hostia, el cuerpo de Jesús,
en el vino, la sangre, que dio en la cruz.

En los cielos y en la tierra sea para siempre alabado.

El corazón amoroso de Jesús sacramentado.

ESPERAMOS EN TI SEÑOR…PERO AUMENTA NUESTRA ESPERANZA.

Padre Nuestro, Ave María  y gloria Padre.

Alabemos y demos gracias en cada instante y momento.

Al santísimo y dignísimo sacramento.

Canto

Por amor al hombre moriste en una cruz,
y al cáliz bajaste por nuestra salud.
Jesús Rey del Cielo, que estás en el altar,
tu Cuerpo, tu Sangre, nos das sin cesar.

En los cielos y en la tierra sea para siempre alabado.

El corazón amoroso de Jesús sacramentado.

TE AMAMOS SEÑOR…PERO AUMENTA NUESTRA CARIDAD.

Padre Nuestro, Ave María  y gloria Padre.

Alabemos y demos gracias en cada instante y momento.

Al santísimo y dignísimo sacramento.

CANTO

Espero Jesús mío, en tu suma bondad,

poder recibirte con fe y caridad.

Entre su ovejas está el Buen Pastor,

en vela continua lo tiene el amor.

COMUNIÓN ESPIRITUAL

Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Mas no pudiendo hacerlo  ahora  sacramentalmente, ven a lo menos

Espiritualmente a mi corazón.

(Pausa en silencio para adoración)

Y Como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno enteramente a TI. No permitas, Señor, que  me separe de Ti Amén.

CANTO

Bendito, bendito, bendito sea Dios,
los ángeles cantan y alaban a Dios.
Bendito, bendito, bendito sea Dios,

Los ángeles cantan y alaban a Dios

CONTINUAMOS DE RODILLAS

ACTO DE PREPARACION

MINISTRO: Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

TODOS: Amen.

MINISTRO: Señor mío  Jesucristo,………….

TODOS: Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser tu quien eres y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. Quiero y propongo firmemente enmendarme y  confesarme a su tiempo .Ofrezco cuanto bueno hiciere en satisfacción de mis pecados. Confió en tu bondad y misericordia, que me perdonarás y me darás gracia para nunca más pecar. AMEN

NOS PONEMOS DE PIE

PROCLAMACION DE LA PALABRA

DEL EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS. 23,23-32. 

Insistían pidiendo a grandes voces que fuera crucificado y arreciaban en sus gritos. Pilato sentenció que se cumpliera su demanda. Soltó, pues, al que habían pedido, al que estaba en la cárcel por motín y asesinato, y a Jesús se lo entregó a su deseo. Cuando le llevaban, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le cargaron la cruz para que la llevara detrás de Jesús. Le seguía una gran multitud del pueblo y de mujeres, que se dolían y se lamentaban por él… Llegados al lugar llamado Calvario, lo crucificaron allí a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.

PALABRA DEL SEÑOR.  

TODOS: GLORIA A TI SEÑOR JESUS.

EX EVANGELIO SECUNDUM  LUCAM. 23,23-32.

At illi instabant vocibus magnis postulantes, ut crucifigeretur, et invalescebant voces eorum. Et Pilatus adiudicavit fieri petitionem eorum: dimisit autem eum, qui propter seditionem et homicidium missus fuerat in carcerem, quem petebant; Iesum vero tradidit voluntati eorum. Et cum abducerent eum, apprehenderunt Simonem quendam Cyrenensem venientem de villa et imposuerunt illi crucem portare post Iesum. Sequebatur autem illum multa turba populi et mulierum, quae plangebant et lamentabant eum………et postquan venerunt in locum qui vocatur Calavariae, ibi crucifixerunt eum: et latrones, unum a dextris, et alterum a sinistris.

LAUS, TIBI CHRISTE. 

NOS PODEMOS SENTAR

REFLEXION DEL SACERDOTE

BREVE MEDITACION

RELEXION GENERAL

LECTOR: Hay en el Evangelio, una palabra de Jesús que a muchos les da miedo oír, pero que se convierte en fuente de paz, cuando es meditada y es aceptada con amor. Nos dice el Señor: “El que quiera venir detrás de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz de cada día y que me siga” (Lucas 9,26).

 

Palabra que parece dura, pero es dura sólo en apariencia. San Pablo, ante la ciencia orgullosa de los griegos, se ufanará de no conocer “más que a Jesucristo, y a un Jesucristo crucificado” (1Corintios 2,22). Hasta llegar a decir: “Lejos de mí gloriarme sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo” (Gálatas 6,14). ¿Por qué será?… Porque de la Cruz de Cristo, cuelga nuestra salvación. Y es por la cruz propia de cada uno, cómo nosotros, igual que el mismo Cristo, y unidos a Él, entramos en la gloria que Dios nos reserva.

La Eucaristía, está íntimamente relacionada con la Cruz. Los hombres somos muy olvidadizos, de los favores que se nos hacen. Y hubiéramos olvidado el mayor de los beneficios, como fue la Redención, si el mismo Jesús no nos hubiera dejado un recuerdo excepcional. Recuerdo que es Él en persona, al quedarse con nosotros en el Sacramento, del que nos dice: “Hagan esto como memorial mío”. Lo mismo que nos encargará San Pablo: “Cada vez que coman de este pan y beban de este cáliz, anunciarán la muerte del Señor, hasta que El vuelva” (1Corintios 11,26).

Nosotros no podemos disociar el misterio de la Eucaristía y el misterio de la Cruz. Por otra parte, la Eucaristía es la gran fuerza con que contamos, para aceptar y llevar cada uno nuestra propia cruz. Esta cruz puede que sea una enfermedad, el trabajo, la oración pesada a veces, la lucha contra el pecado, la pobreza, un fracaso amoroso, u otra contrariedad inevitable en la vida. Pero llevamos generosamente nuestra cruz, unidos siempre a Cristo. Entonces la cruz de la vida se nos hace ligera, porque primero la llevó Jesús y aún ahora la sigue llevando en nosotros y con nosotros.

NOS PONEMOS DE PIE

CANTO EUCARISTICO

Mi alma, espera en el Señor,
mi alma, espera en su palabra;
Mi alma, espera en el Señor,
porque en El, está la salvación.


Desde lo hondo a ti grito, Señor,
Señor, escucha mi voz;

Estén tus oídos atentos,
a la voz de mi súplica.

Mi alma, espera en el Señor,
mi alma, espera en su palabra;
Mi alma, espera en el Señor,
porque en El, está la salvación.

Si llevas, cuentas de los delitos,

Señor, ¿quién podrá resistir?

Pero de ti, procede el perdón,
y así infundes respeto.

Mi alma, espera en el Señor,
mi alma, espera en su palabra;
Mi alma, espera en el Señor,
porque en El, está la salvación.

Mi alma, aguarda al Señor,

más que el centinela la aurora;
Aguarde, Israel al Señor,

como el centinela la aurora.

NOS PONEMOS DE RODILLAS

ORACION

MINISTRO: Tu Cruz, Jesús, es bandera en las manos de los valientes. Enséñame a aceptar mi cruz, que quiero llevar por ti. No quiero que vaya dirigido a mí, el reproche famoso: “Cristo encuentra muchos amadores de su banquete y son muy pocos los que quieren seguirlo con la cruz”. Dame, a mí, la generosidad necesaria para seguirte ahora, cuando vas penosamente hacia el Calvario, sabiendo que es también el camino que me lleva a tu Gloria.Tu Cuerpo y tu Sangre, que recibo en la Eucaristía, me darán la fuerza y me prestarán el mayor auxilio.

ACLAMACIONES

LECTOR: Señor, a quien veo, cargado con la cruz.

TODOS: Quiero seguirte fielmente, Jesús. 

LECTOR: Señor, que vas delante de todos, con tu cruz.

TODOS: Quiero seguirte fielmente, Jesús. 

LECTOR: Señor, que me invitas, a llevar mi cruz.

TODOS: Quiero seguirte fielmente, Jesús. 

LECTOR: Señor, que nos haces conocer, los tesoros de la Cruz.

TODOS: Quiero seguirte fielmente, Jesús. 

LECTOR: Señor, que  Crucificado, eres nuestra gloria.

TODOS: Quiero seguirte fielmente, Jesús. 

LECTOR: Señor, que unes inseparablemente, Eucaristía y Cruz.

TODOS: Quiero seguirte fielmente, Jesús. 

LECTOR: Señor, que con la cruz, diste al Padre toda la gloria.

TODOS: Quiero seguirte fielmente, Jesús. 

LECTOR: Señor, que con la cruz nos mereciste la salvación.

TODOS: Quiero seguirte fielmente, Jesús.

LECTOR: Señor, que en la cruz, nos unes y pacificas a todos.

TODOS: Quiero seguirte fielmente, Jesús. 

LECTOR: Señor, que en tu cruz, recibirás mi último beso.

TODOS: Quiero seguirte fielmente, Jesús. 

LECTOR: Señor, que cubrirás con tu cruz, mis despojos mortales.

TODOS: Quiero seguirte fielmente, Jesús. 

LECTOR: Señor, que me pides, gloriarme sólo en la cruz.

TODOS: Quiero seguirte fielmente, Jesús.

MINISTRO: Señor Jesús,….

TODOS: que, cargado con la cruz, eres nuestro Salvador y Redentor. Tú sabes que, muchas veces me cuesta aceptar la cruz, a pesar de que en la cruz mía, unida a la tuya, tengo yo mi salvación. Enséñame, Jesús, a amar la cruz, regalo que me alarga tu mano bondadosa.

MINISTRO: Madre María,….

TODOS: que seguiste a Jesús, hasta la cruz en el Calvario, Tu eres el modelo de los que siguen a Jesús, adondequiera que Él va. Acompáñame en mi caminar, para que, con tu ayuda, quiera llevar mi cruz con generosidad, sabiendo que la cruz es el camino de la Gloria.

NOS PODEMOS SENTAR

COMPROMISO

El dolor, el vencimiento propio, la contradicción, son ley inevitable de la vida. Hablando en cristiano, son la cruz nuestra de cada día. De mí depende el sobrellevarlo todo a regañadientes, aguantando a más no poder, o el llevarlo como una cruz bendita, que me une ahora a los sufrimientos del Señor y después a su gloria. ¿Qué escojo?… Sobre todo, ¿soy consciente de que esos pequeños o grandes sacrificios de la vida son el aporte que yo puedo y debo llevar al Altar cuando acudo a la celebración de la Eucaristía? Que no vaya nunca a ella, con las manos vacías; cuando me es tan fácil el llevarlas llenas, para gloria de Dios y mucho mérito mío…

NOS PONEMOS DE PIE

CANTO EUCARISTICO

No podemos caminar,

Con hambre, bajo el sol;

Danos siempre el mismo pan:

Tu Cuerpo y Sangre, Señor.

Comamos todos de este pan,

El pan de la unidad;

En un cuerpo nos unió el Señor,

Por medio del amor.

Señor, yo tengo sed de ti,

Sediento estoy de Dios;

Pero pronto llegaré a ver,

El rostro del Señor.

Por el desierto el pueblo

Va, cantando su dolor;

En la noche brillará tu luz,

Nos guía la verdad.

PRECES

LECTOR: Haz, Señor Jesús, que no nos dejemos engañar por las apariencias del mundo que pasa,

TODOS: sino que nos afirmemos fuertemente, en la roca donde se levanta tu Cruz.

LECTOR: Al amar tu Cruz y nuestra propia cruz, que llevamos contigo y por ti,

TODOS: danos la esperanza firme de que un día saldremos a su encuentro, cuando vengas glorioso con ella, a juzgar al mundo.

LECTOR: Acepta, Señor Jesús, esta Hora que pasamos contigo,

TODOS: y nos dé fuerza y alegría, para cumplir todos nuestros deberes cristianos.

LECTOR: Acoge bondadoso, a nuestros hermanos difuntos,

TODOS: y dales la paz y el descanso, que les mereciste con tu ruz.

PADRE NUESTRO

CANTADO

MINISTRO: Señor Sacramentado, memorial de la Pasión y Cruz que sufriste por nosotros; Pensando en ti, ofreciéndonos contigo en el Altar, recibiéndote en la Comunión y acompañándote en tu Sagrario, sabremos llevar contigo la cruz que amorosamente nos ofreces. Tu que vives y reinas por siglos de los siglos. Amen.

PODEMOS SENTARNOS

TESTIMONIOS

El Señor pidió, a Santa Margarita María: “En adelante, todas las semanas, la noche del jueves al viernes, practicarás la Hora Santa, para hacerme compañía y participar en mi oración del Huerto”. 

El Padre, Charles de Foucauld, ha sido una figura grande en la espiritualidad moderna. Internado voluntariamente, en lo más pobre y abandonado del desierto del Sahara, su casa no pasa de ser un tugurio. Tiene el permiso de guardar consigo el Santísimo Sacramento, y dispone su pobrecita casa, de manera que pueda reservar “con dignidad” la Eucaristía, colocada sobre el humilde altar, al final del estrecho pasillo. Una cortina sencilla separa el Sagrario, de la mesa en que trabaja y el catre en que duerme. Al caer bajo las balas asesinas el “Marabú blanco”, sobre la arena, la Santa Hostia fue encontrada junto al cadáver de su amigo, como dando Jesucristo a entender que la amistad, que los unía a los dos ante el Sagrario, se prolongaba mucho más allá de la muerte…

San Pedro Julián Eymard compendia todos sus amores en sólo estas palabras: “¡Un Sagrario…, y basta! ¡Jesús está allí…, luego todos a Él!”.

NOS PONEMOS DE RODILLAS

ORAMOS POR EL ETERNO DESCANSO DE LAS ANIMAS DEL PURGATORIO………………E INTENCIONES DEL ROMANO PONTIFICE……………………………………………………

Padre nuestro que estas en el cielo,…………………………

Dios te salve maría, llena eres de gracia,…………………

Gloria al padre, al hijo y al espíritu santo………………

Mientras esperamos la Bendición y durante ella, pongamos en manos de JESUS EUCARISTÍA,  nuestras intenciones particulares.

BENDICION

de rodillas

TANTUM ERGO

Tantum ergo Sacraméntum,

Venerémur cérnui:

Et antíquum documentum

Novo cedat rítui;

Præstet fides suppleméntum

Sénsuum deféctui.

Genitori Genitóque,

Laus et iubilátio;

Salus, honor, virtus quoque,

Sit et benedíctio;

Procedénti ab utróque

Compar sit laudátio.

AMEN

Veneremos, pues,

Postrados tan portentoso Sacramento;

y la antigua imagen ceda el lugar

al nuevo rito;

A la fe eleve

La incapacidad de los sentidos.

Al Padre y al Hijo

sean dadas alabanza y gloria,

Fortaleza, honor,

poder y bendición;

quien procede de uno y de otro,

le sea dada igual gloria.

AMÉN

SACERDOTE:  Panem de caelo praestitisti,eis.

PUEBLO: Omne delectamentum in se habentem.

OREMUS: Deus, qui nobis sub Sacramento mirabili passionis tuae memorian reliquisti: tribue, quaesumus, ita nos Corporis et Sanguinis tui sacra mysteria venerari; ut redemtionis tuae fructum in nobis iugiter sentiamus: Qui vivis et regnas in saecula saeculorum.

TODOS: AMEN.

SACERDOTE: Les diste Pan bajado del Cielo.

PUEBLO: Que contiene en si todo deleite.

OREMOS: Oh Dios, que bajo este admirable sacramento nos has dejado el memorial de tu Pasión: concédenos, te pedimos, venerar de tal modo los Sagrados Misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre que sintamos continuamente en nuestras almas el fruto de tu Redención, tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

TODOS: AMÉN.

ALABANZAS DE DESAGRAVIO

Bendito sea Dios.
Bendito sea su santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Consolador.
Bendita sea la gran Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el nombre de María Virgen y Madre.
Bendito sea San José, su castísimo esposo.
Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos

Sagrado corazón de Jesús…..en ti confío.                           (Normal)

Sagrado corazón de Jesús…..en ti confío.                           (Más fuerte)

Sagrado corazón de Jesús…..en ti confío.                           (Más, más fuerte)

Santa María de Guadalupe Reina de México…..salva nuestra patria y aumenta nuestra fe.

TE  INVITAMOS A ASISTIR Y PROMOVER LA HORA SANTA SEMANAL.

EN CATEDRAL TODOS LOS JUEVES, SE EXPONE EL SANTISIMO Y SE DA LA BENDICION.

TE ESPERAMOS ALAS 6:00 DE LA TARDE.

DEVUELVA LA PRESENTE COPIA.POR FAVOR, NO LA MALTRATES.

ARCHIVO DE HORAS SANTAS

“ADOREMUS IN AETERNUM,”

CATEDRAL.

JUEVES 22 – LA CÁTEDRA DE SAN PEDRO

(1Pe 5, 1-4 / Sal 22 / 2Cor 5, 20 – 6, 2 / Mt 16, 13-19)

Hoy celebramos la Cátedra de San Pedro, lo cual no significa que celebremos una cosa física, sino que todo lo que ésta representa, la cátedra es la silla desde la cual el maestro enseña a sus alumnos, es también el empleo y ejercicio mismo del catedrático; en está celebración de reconoce el lugar que tiene Pedro como cabeza de los apóstoles.

Sólo Pedro se atrevió a decirle a Jesús “tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”; y Jesús le responde primero, reconociéndole su docilidad al Espíritu Santo y a la revelación del padre, después le dice “y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella”.

Jesucristo, Nuestro Sumó y Eterno Sacerdote y buen Pastor, quiso darle también autoridad a Pedro: “todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo y lo que desates en la tierra, quedará desatado en la tierra.”, hoy somos invitados a reconocer que el Señor quiso dejar a Pedro y sus sucesores (hoy al papa Francisco) como pastor de su Iglesia, no siguiendo línea de prerrogativas humanas sino espirituales y de caridad.

También en esta fiesta, podemos reconocer el papel que jugamos nosotros mismos en nuestras “iglesias domésticas” y hacer lo que nos toca allí siendo dóciles al Espíritu Santo y siguiendo los ejemplos de Pedro “Apacienten el rebaño que Dios les ha confiado y cuiden de él no como obligados por la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere; no por ambición de dinero, sino con entrega generosa; no como si ustedes fueran los dueños de las comunidades que se les han confiado, sino dando buen ejemplo.”

(P. JLSS)

MIÉRCOLES DE LA I SEMANA DE CUARESMA

(Jon 3, 1-10 / Sal 50 / Lc 11, 29-32)

El arrepentimiento, comienza por aceptar que algo que se hizo o se dejó de hacer estuvo mal, aceptar sus consecuencias, sentir pesar por ello y tomar la decisión de corregirlas. ¿El mensaje de Jesús (el Evangelio) me mueve al arrepentimiento o ya sólo lo oigo?

Nínive necesito escuchar solamente “dentro de cuarenta días Nínive será destruida” para reaccionar; ¿Existe algo que en tu interior te diga: “si sigues haciendo esto serás destruido”? ¿Qué te hace falta para lograr dejar de hacer esto? Al igual que al rey de esta ciudad, necesitamos bajarnos de nuestros “tronitos” personales y reconocer al verdadero Rey.

A ellos les movió la mera posibilidad: “Quizá Dios se arrepienta y nos perdone, aplaque el incendio de su ira y así no moriremos”; nosotros sabemos todo lo que Cristo nos ha alcanzado, sabemos que un corazón contrito, Dios no lo desprecia ¿Qué esperamos?

“La gente de este tiempo es una gente perversa. Pide una señal, pero no se le dará más señal que la de Jonás”. Estamos vivos, y mientras tengamos vida está vigente para nosotros el mensaje de la aclamación: “Todavía es tiempo, conviértanse a mí de todo corazón, porque soy compasivo y misericordioso”. Si ya sabemos lo mucho que nos ama ¿Qué nos da tanto miedo?

P. JLSS

MARTES DE LA I SEMANA DE CUARESMA

(Is 55, 10-11 / Sal 33 / Mt 6, 7-15)

Toda frase de la Sagrada Escritura en las que se afirman cosas como “el Señor libra al justo de todas sus angustias” jamás mencionan tiempo de cumplimiento, porque se sabe de sobra que será en el tiempo oportuno; por ello se nos invita a recordar que: “escucha el Señor al hombre justo y lo libra de todas sus congojas. El Señor no está lejos de sus fieles y levanta a las almas abatidas”.

En Jesucristo, es de suponer, todos nosotros hemos palpado que el Señor está al pendiente de nosotros, si no es así, es necesario prepararnos con mayor intensidad dejar de lado tantos “deber ser” y comenzar con los “dejarle ser”, no se trata tanto de hacer como de dejar a Dios ser y hacer en nosotros, en nuestro interior, en nuestras vidas.

Cristo nos ha visitado, nos ha redimido y nos ha dado todo lo necesario para vivir bien debemos dejarle ser, que su palabra nos «empape, fecunde y dejarla germinar, a fin de que dé semilla para sembrar y pan para comer», lo que se desea, y a esto les invito que nos cuestionemos este día, ¿Qué tanto le permito dar resultado a la palabra de Dios en mi vida? ¿Qué tanto busco hacer su voluntad y cumplir mi misión?

La Palabra de Dios comenzará a dar frutos sin que deseemos que los dé, ¿a qué me refiero? A que si uno busca aparentar o fingir los frutos de su acción, estará rindiéndose culto a sí mismo, no tanto a Dios. Jesús quiere que nuestro seguimiento sea autentico no aparente. Por ello nos enseña a orar, confiar y perdonar, escuchémosle.

P. JLSS

LUNES DE LA I SEMANA DE CUARESMA

(Lv 19, 1-2. 11-18 / Sal 18 / Mt 25, 31-46)

Nuestro afán en la vida debe agotarse por buscar siempre ser santos como el Señor es Santo ¿Qué significa esto? Significa buscar siempre ser: justos, sinceros, misericordiosos, amorosos, en nada rencorosos. O, sintetizado con sus propias palabras, “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.

Quien se ha encontrado personalmente con Jesucristo se sabe rebasado por el amor y la bondad de Dios, que quiso salvarle por pura misericordia, por esta experiencia es que buscará amar a los demás como él se ha descubierto amado.

Sólo así sabiéndonos amados, dejaremos de preocuparnos por qué debemos y qué no debemos hacer, vamos amar al otro por saberlo amado por aquel que nos ha amado también a nosotros, este amor debe ser tal en nosotros, que no nos demos cuenta que lo hacemos y cuando nos encontremos con el Señor nos responda: “Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron”.

“La voluntad del Señor es santa y para siempre estable; los mandatos del Señor son verdaderos y enteramente justos”. Si existe algo por lo que te cueste experimentarte amado, piensa sinceramente que es y deja que Dios toque esas zonas para que te renueve.

(P. JLSS)

I DOMINGO DE CUARESMA

(Gn 9, 8-15 / Sal 24 / 1Pe 3, 18-22 / Mc 1, 12-15)

Hemos escuchado la alianza que Dios estableció con Noé después del diluvio, es importante señalar que, en esta alianza, el papel del hombre no se especifica, sólo el de Dios, en el que se asegura que “no volverán las aguas del diluvio a destruir la vida”.

Por ello es necesario pedirle a Dios, a él que es recto y bondadoso, que nos indique el sendero a nosotros que nos reconocemos pecadores, que nos guie por la verdad de su doctrina, para poder comprender que “Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios ya está cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio”. Para ayudarnos, la Iglesia, invita que nos preparemos durante cuarenta días para vivir el misterio de nuestra redención entrando con Jesús en el desierto.

Jesús se dejó conducir al “desierto”: lugar del silencio, de la soledad; de alejamiento de las ocupaciones cotidianas, del ruido y de la superficialidad; un lugar en el que uno se sitúa ante las cuestiones fundamentales de la vida; un lugar de muerte donde no hay agua, elemento fundamental de la vida.

Jesús se va al desierto para ser tentado y así participar en las tentaciones de su pueblo y del mundo, sobrellevar nuestra miseria, vencer al enemigo y abrirnos así el camino que lleva a la Tierra Prometida. ¿Cómo lo logró? Porque estaba convencido de una cosa: “No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Que esta desierto cuaresmal reviva en nosotros esta certeza.

(P. JLSS)

SÁBADO DESPUÉS DE CENIZA

(Is 58, 9-14 / Sal 85 / Lc 5, 27-32)

“No quiero la muerte del pecador, sino que se arrepienta y viva, dice el Señor.” En el tiempo de cuaresma, año tras año, se nos recuerda que Dios quiere lo mejor para nosotros, que nos ha dado todos los medios necesarios para lograr vivir de manera libre, sin sentirnos esclavos de nada.

En la primera lectura el Dios, por medio del profeta Isaías, como sabremos cuando vivimos en la luz: «cuando renunciemos a oprimir a los demás; desterremos todo gesto amenazador y palabra ofensa; compartamos el pan y ayudemos al necesitado» entonces brillará nuestra luz en las tinieblas.

La pasión de nuestro Señor Jesucristo es un testimonio de cómo el Señor nos ama, de todo el inmenso amor que hemos aprovechado o desaprovechado, y la cuaresma es el tiempo de sabernos objeto del amor de Dios de su afán de atraernos hacia Él: “No son los sanos los que necesitan al médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan”.

Vienen a mi memoria las palabras del apóstol san Juan “Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida, porque amamos a los hermanos” (1Jn 3, 14). Pidámosle a Dios fortaleza para que, aun cuando nos sabemos pecadores, seamos testimonio de que fuimos gratuitamente salvados por amor, y que este amor se nos note.

(P. JLSS)

VIERNES DESPUÉS DE CENIZA

(Is 58, 7-9 / Sal 50 / Mt 9, 14-15)

“Un corazón contrito te presento, y a un corazón contrito, tú nunca lo desprecias.” Estamos en el primer viernes del tiempo de Cuaresma y ya el salmo nos invita a reconocer cómo está nuestro corazón para darle sentido a nuestras prácticas de ayuno y abstinencia.

Expresiones como las que reprocha Isaías son comunes: “Me dicen todos los días: ‘¿Para qué ayunamos, si tú no nos ves? ¿Para qué nos sacrificamos, si no te das por enterado?’”. Pero vale la pena saber si nuestros ayunos tienen un sentido espiritual o si estamos creyéndoles como un trueque o inversión por la cual generaremos intereses o ganancias obligatorias.

Esta cuaresma tratemos que no se convierta solamente en un tiempo de “pescado y capirotada”, vivámosla con un completo interés en incrementar nuestra vivencia del misterio de nuestra redención, luchando por obedecer: “Busquen el bien y no el mal, para que vivan, y el Señor estará con ustedes”.

El ayuno para nosotros debe ser una actividad que nos haga recordar que la necesidad más grande que tenemos, no es qué comeremos o qué beberemos, sino Dios en nuestras vidas: “Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán.” ¿Reconozco cuando soy yo mismo el que me lo quito?

(P. JLSS)

JUEVES DESPUÉS DE CENIZA

(Dt 30, 15-20 / Sal 1 / Lc 9, 22-25)

Cuando a uno le dan a escoger entre dos cosas y elige de manera correcta, aquello más valioso y provechoso para su persona, sería absurdo que se pusiera triste al no tener aquello que descartó. Como los niños, cuando escogen algo, lo disfrutan y no sufren por lo que dejan.

En las lecturas de este día se nos recuerda que van a ser nuestras acciones y sus consecuencias las que construyan nuestro futuro, sabemos muy bien qué es bueno y qué es malo, qué produce vida y qué producirá muerte, _“porque el Señor protege el camino del justo y al malo sus caminos acaban por perderlo”_.

Cada día, al despertar debemos reconocer cómo el Señor nos dice “Hoy pongo delante de ti la vida y el bien o la muerte y el mal. Si cumples lo que yo te mando hoy, amando al Señor tu Dios… vivirás y te multiplicarás” debemos pedirle al Señor que nos permita ser como un árbol plantando bajo el río y jamás se marchita; Es como un árbol plantado junto al río, que da fruto a su tiempo y nunca se marchita.

Señor, creemos en ti, permítenos abandonarnos a tu amor y a la libertad que trae tu gracia y ser siempre conscientes que de nada sirve ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye. Tomemos nuestra cruz de cada día con amor y sigámosle abandonados en su acción, estando a su lado nada nos podrá vencer jamás.

(P. JLSS)

MIÉRCOLES DE CENIZA

(Jl 2, 12-18 / Sal 50 / 2Cor 5, 20 – 6, 2 / Mt 6, 1-6. 16-18)

Que bella manera de empezar el tiempo de Cuaresma, escuchando la voz de los apóstoles, que como embajadores de Cristo nos invitan a reconciliarnos con Dios. Recordando que a quien “nunca cometió pecado, Dios lo hizo ‘pecado’ por nosotros, para que, unidos a Él, recibamos la Salvación de Dios y nos volvamos justos y santos”.

Unidos a él… nunca lo lograremos con distractores, sólo unidos a él y no echando su gracia en saco roto. El profeta Joel también nos recuerda que mientras tengamos tiempo tenemos oportunidad de convertirnos y volver a Dios, reconociendo en cada día la oportunidad que Dios nos da de volver a él de todo corazón.

También hoy es un día en que la Iglesia nos invita a reconocernos pecadores, es decir, necesitados de la gracia de Dios, a pedirle que cree en nosotros un corazón puro, un espíritu puro para cumplir sus mandamientos, se nos proponen tres actividades, para lograrlo: limosna, oración y ayuno.

Pidámosle a Dios que nos auxilie para poder prepararnos para vivir la cuaresma y celebrar el misterio de nuestra redención como causa del mismo, reconociendo el inmenso amor que esto representa, y mediante estas estas tres actividades reconocer que Dios es nuestra mayor riqueza, nuestro mejor consejero y nuestro mayor alimento.

(P. JLSS)

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