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Siete domingos en honor a San José

Los siete domingos en honor a San José

Hay una maravillosa tradición cuyo origen se remonta al siglo XVI que consiste en dedicar los siete domingos anteriores a la fiesta de San José, a acudir con especial detenimiento al Esposo de María Virgen, para expresarle cariño y pedirle mercedes.

Se suelen «contemplar» o considerar, los principales misterios acontecidos a los largo de su vida en la tierra entretejidos de gozos y dolores, en los que se refleja de algún modo toda vida humana, la nuestra, y en la que encontramos luz, serenidad, fortaleza, sentido sobrenatural, amor a Dios Padre, a Dios Hijo, a Dios Espíritu Santo y a la Santísima Virgen.
Toda la vida de San José fue un acto continuo de fe y obediencia en las circunstancias más difíciles y oscuras en que le puso Dios. Él es al pie de la letra “el administrador fiel y solícito a quien el Señor ha puesto al frente de su familia” (Lc 12, 42). Desde tiempo inmemorial, la Iglesia lo ha venido venerando e invocando como continuador en ella de la misión que un día tuviera para con su Fundador y Madre.

En los momentos de noche oscura, el ejemplo de José es un estímulo inquebrantable para la aceptacíón sin reservas de la voluntad de Dios. Para propiciar ese veneración e imitación y para solicitar su ayuda, ponemos a continuación el siempre actual Ejercicio de los siete Dolores y Gozos.

También puedes descargar la versión en PDF Con las meditaciones y ejemplos para cada día. Descargar aqui: http://bit.ly/1vo1mI0

Versión Corta:

Por la señal, de la Santa Cruz…

Ofrecimiento
Glorioso Patriarca San José, eficaz consuelo de los afligidos y seguro refugio de los moribundos; dignaos aceptar el obsequio de este Ejercicio que voy a rezar en memoria de vuestros siete dolores y gozos. Y así como en vuestra feliz muerte, Jesucristo y su madre María os asistieron y consolaron tan amorosamente, así también Vos, asistidme en aquel trance, para que, no faltando yo a la fe, a la esperanza y a la caridad, me haga digno, por los méritos de la sangre de Nuestro Señor Jesucristo y vuestro patrocinio, de la consecución de la vida eterna, y por tanto de vuestra compañía en el Cielo,

Amén.

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PRIMER DOMINGO

El dolor: cuando estaba dispuesto a repudiar a su inmaculada esposa.

La alegría: cuando el Arcángel le reveló el sublime misterio de la encarnación.

Oh castísimo esposo de María, glorioso San José, ¡qué aflicción y angustia la de tu corazón en la perplejidad en que estabas sin saber si debías abandonar o no a tu esposa sin mancilla! Pero ¡cuál no fue también tu alegría cuando el ángel te reveló el gran misterio de la Encarnación!

Por este dolor y este gozo, acompáñanos siempre, ¡ayúdanos!, en nuestras grandes o pequeñas noches oscuras del alma, cuando no entendamos los designios de Dios o no sepamos descubrir su amabilísima Voluntad en los sucesos de cada día. Ayúdanos a ser humildes, a permanecer en oración, hasta de noche, en sueños, para que -fieles- alcancemos la gracia de la perseverancia final. Que agradezcamos al Señor cada instante de nuestra existencia, seguros de que pase lo que pase siempre aguarda una tarea importante que cumplir en la obra de la Redención.

San José, Padre y Señor, ruega por nosotros.
Padrenuestro, Ave y Gloria.

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SEGUNDO DOMINGO

El dolor: al ver nacer el niño Jesús en la pobreza.

La alegría: al escuchar la armonía del coro de los ángeles y observar la gloria de esa noche.

Oh bienaventurado patriarca, glorioso San José, escogido para ser padre adoptivo del Hijo de Dios hecho hombre: el dolor que sentisteis viendo nacer al niño Jesús en tan gran pobreza se cambió de pronto en alegría celestial al oír el armonioso concierto de los ángeles y al contemplar las maravillas de aquella noche tan resplandeciente.

Por este gran dolor, ayúdanos a desprendernos de todas las cosas de la tierra, convencidos de que solo Dios basta. Haz que sepamos seguir a Jesús desde Belén al Calvario, con el sentido sobrenatural y el garbo humano con que tú supiste llevar, con Jesús y María, la cruz que el Señor dispuso para ti.

Te pedimos también, por el inmenso gozo que tuviste al ver a Jesús recién nacido, mientras escuchabas el canto de los Ángeles en el cielo, proclamando la gloria de Dios y la paz para los hombres de buena voluntad: ¡Bendice a todos los hijos de la Iglesia de Dios y atiende especialmente a los más necesitados!

¡Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía!
Padrenuestro, Ave y Gloria.

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TERCER DOMINGO

El dolor: cuando la sangre del niño Salvador fue derramada en su circuncisión.

La alegría: dada con el nombre de Jesús.

Oh ejecutor obedientísimo de las leyes divinas, glorioso San José: la sangre preciosísima que el Redentor Niño derramó en su circuncisión os traspasó el corazón; pero el nombre de Jesús que entonces se le impuso, os confortó y llenó de alegría.

Por este dolor y este gozo alcanzadnos el vivir alejados de todo pecado, a fin de expirar gozosos, con el santísimo nombre de Jesús en el corazón y en los labios.

Padrenuestro, Ave y Gloria.

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CUARTO DOMINGO

El dolor: la profecía de Simeón, al predecir los sufrimientos de Jesús y María.

La alegría: la predicción de la salvación y gloriosa resurrección de innumerables almas.

Oh Santo fidelísimo, que tuvisteis parte en los misterios de nuestra redención, glorioso San José; aunque la profecía de Simeón acerca de los sufrimientos que debían pasar Jesús y María os causó dolor mortal, sin embargo os llenó también de alegría, anunciándoos al mismo tiempo la salvación y resurrección gloriosa que de ahí se seguiría para un gran número de almas.

Por este dolor y por este gozo conseguidnos ser del número de los que, por los méritos de Jesús y la intercesión de la bienaventurada Virgen María, han de resucitar gloriosamente.

Padrenuestro, Ave y Gloria.

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QUINTO DOMINGO

El dolor: en su afán de educar y servir al Hijo del Altísimo, especialmente en el viaje a Egipto.

La alegría: al tener siempre con él a Dios mismo, y viendo la caída de los ídolos de Egipto.

Oh custodio vigilante, familiar íntimo del Hijo de Dios hecho hombre, glorioso San José, ¡cuánto sufristeis teniendo que alimentar y servir al Hijo del Altísimo, particularmente en vuestra huida a Egipto!, pero cuán grande fue también vuestra alegría teniendo siempre con Vos al mismo Dios y viendo derribados los ídolos de Egipto.

Por este dolor y este gozo, alcanzadnos alejar para siempre de nosotros al tirano infernal, sobre todo huyendo de las ocasiones peligrosas, y derribar de nuestro corazón todo ídolo de afecto terreno, para que, ocupados en servir a Jesús y María, vivamos tan sólo para ellos y muramos gozosos en su amor.

Padrenuestro, Ave y Gloria.

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SEXTO DOMINGO
El dolor: a regresar a su Nazaret por el miedo a Arquelao.

La alegría: al regresar con Jesús de Egipto a Nazaret y la confianza establecida por el Ángel.

Oh ángel de la tierra, glorioso San José, que pudisteis . admirar al Rey de los cielos, sometido a vuestros más mínimos mandatos; aunque la alegría al traerle de Egipto se turbó por temor a Arquelao, sin embargo, tranquilizado luego por el ángel, vivisteis dichoso en Nazaret con Jesús y María.

Por este dolor y este gozo, alcanzadnos la gracia de desterrar de nuestro corazón todo temor nocivo, poseer la paz de conciencia, vivir seguros con Jesús y María y morir también asistidos por ellos.

Padrenuestro, Ave y Gloria.

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SÉPTIMO DOMINGO

El dolor: cuando sin culpa pierde a Jesús, y lo busca con angustia por tres días.

La alegría: al encontrarlo en medio de los doctores en el Templo.

Oh modelo de toda santidad, glorioso San José, que habiendo perdido sin culpa vuestra al Niño Jesús, le buscasteis durante tres días con profundo dolor, hasta que, lleno de gozo, le hallasteis en el templo, en medio de los doctores.

Por este dolor y este gozo, os suplicamos con palabras salidas del corazón, intercedáis en nuestro favor para que jamás nos suceda perder a Jesús por algún pecado grave. Mas, si por desgracia le perdiéramos, haced que le busquemos con tal dolor que no hallemos sosiego hasta encontrarle benigno sobre todo en nuestra muerte, a fin de ir a gozarle en el cielo y cantar eternamente con Vos sus divinas misericordias.

Padrenuestro, Ave y Gloria.

FUENTE: Este post fue publicado originalmente en el blog del autor: http://erikolano.com/post/109777564291/los-siete-domingos-en-honor-a-san-jose  y posteriormente por:

Los siete domingos en honor a San José

Hora Santa “Jesus, el agua viva”

“JESÚS, EL AGUA VIVA” 

HORA SANTA

 EXPOSICION

 

DE RODILLAS

 

BENDITO, BENDITO, BENDITO SEA DIOS,

Bendito, bendito, bendito sea Dios,
los ángeles cantan y alaban a Dios.
Bendito, bendito, bendito sea Dios,
los ángeles cantan y alaban a Dios.

 

PANGE LINGUA.

 

Pange, lingua, gloriosi
Córporis mystérium,
Sanguinísque pretiósi,
Quem in mundi prétium,
Fructus ventris generósi,
Rex effúdit géntium.

Nobis datus, nobis natus
Ex intácta Vírgine,
Et in mundo conversátus,
Sparso verbi sémine,
Sui moras incolátus,
Miro clausit órdine.

In supremæ nocte coenæ,
Recumbens cum frátribus,
Observata lege plene
Cibis in legálibus,
Cibum turbæ duodenæ,
Se dat súis mánibus.

Verbum caro, panem verum
Verbo carnem éfficit,
Fitque Sanguis Christi merum,
Et, si sensus déficit,
Ad firmandum cor sincerum,
Sola fides súfficit.

Cante la voz del Cuerpo más glorioso el misterio sublime y elevado, y la Sangre preciosa, que amoroso, en rescate del mundo ha derramado; siendo fruto de un vientre generoso el Rey de todo el orbe, más sagrado.

Dado para nosotros, y nacido de una Virgen intacta y recogida, conservando en el mundo y esparciendo semilla de palabra que da vida, con orden admirable y estupendo, el tiempo concluyó de su venida.

La noche ya postrera, la noche deseada, estando ya la cena aparejada, convida a sus hermanos, y cumplida la sombra y ley primero, con sus sagradas manos por el legal cordero les da a comer su cuerpo verdadero.

Aquella creadora Palabra, con palabra sin mudarse, lo que era pan, ahora en carne hace tornarse, y el vino en propia sangre transformarse. Y puesto que el grosero sentido se acobarda y desfallece, el corazón sincero por eso no enflaquece, porque la fe le anima y favorece.

 

ESTACION AL SANTISIMO

 

En los cielos y en la tierra sea para siempre alabado.

El corazón amoroso de Jesús sacramentado.

 

CREEMOS EN TI SEÑOR…PERO AUMENTA NUESTRA FE.

Padre Nuestro, Ave María y gloria al Padre.

 

Alabemos y demos gracias en cada instante y momento.

Al santísimo y dignísimo sacramento.

 

Canto
Yo creo Jesús mío que estas en el altar,
oculto en la hostia te vengo a adorar.
Adoro en la hostia, el cuerpo de Jesús,
en el vino, la sangre, que dio en la cruz.

 

En los cielos y en la tierra sea para siempre alabado.

El corazón amoroso de Jesús sacramentado.

 

ESPERAMOS EN TI SEÑOR…PERO AUMENTA NUESTRA ESPERANZA.

Padre Nuestro, Ave María y gloria Padre.

 

Alabemos y demos gracias en cada instante y momento.

Al santísimo y dignísimo sacramento.

 

 

 

 

Canto
Por amor al hombre moriste en una cruz,
y al cáliz bajaste por nuestra salud.
Jesús Rey del Cielo, que estás en el altar,
tu Cuerpo, tu Sangre, nos das sin cesar.

 

En los cielos y en la tierra sea para siempre alabado.

El corazón amoroso de Jesús sacramentado.

 

TE AMAMOS SEÑOR…PERO AUMENTA NUESTRA CARIDAD.

Padre Nuestro, Ave María y gloria Padre.

 

Alabemos y demos gracias en cada instante y momento.

Al santísimo y dignísimo sacramento.

 

CANTO

 

Espero Jesús, mío, en tu suma bondad,

poder recibirte con fe y caridad.

Entre su ovejas esta, el Buen Pastor,

en vela continua lo tiene el amor.

 

COMUNIÓN ESPIRITUAL

 

Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Mas no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven a lo menos

Espiritualmente a mi corazón.

(Pausa en silencio para adoración)

Y Como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno enteramente a TI. No permitas, Señor, que me separe de Ti Amén.
 

 

 

 

CANTO
Bendito, bendito, bendito sea Dios,
los ángeles cantan y alaban a Dios.
Bendito, bendito, bendito sea Dios,

Los ángeles cantan y alaban a Dios

 

CONTINUAMOS DE RODILLAS

 

ACTO DE PREPARACION

 

MINISTRO: Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

 

TODOS: Amen.

 

MINISTRO: Señor mío Jesucristo,………….

 

TODOS: Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser tu quien eres y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. Quiero y propongo firmemente enmendarme y confesarme a su tiempo .Ofrezco cuanto bueno hiciere en satisfacción de mis pecados. Confió en tu bondad y misericordia, que me perdonarás y me darás gracia para nunca más pecar. AMEN

 

NOS PONEMOS DE PIE

 

PROCLAMACION DE LA PALABRA

 

DEL LIBRO DEL ÉXODO. 17,1-7.

 

El pueblo acampó en Refidin, donde no encontró agua para beber. El pueblo disputó con Moisés y dijo: “Danos agua para beber… ¿Por qué nos has sacado de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?”… Yahvé respondió a Moisés: “Pasa delante del pueblo…, lleva en tu mano el cayado con que golpeaste el Río y vete. Yo estaré allí, junto a la roca de Horeb; golpea la roca y saldrá agua para que beba el pueblo”.

PALABRA DEL DIOS. (Antiguo testamento)

 

TODOS: TE ALABAMOS SEÑOR.

 

 

EX LIBRO EXODUS. 17, 1-7.

 

Israel castrametati sunt in Raphidim, ubi non erat aqua ad bibendum. Qui iurgatus contra Moysen ait: “ Da nobis aquam, ut bibamus ”. “ Cur fecisti nos exire de Aegypto, ut occideres nos et liberos nostros ac iumenta sitiEt ait Dominus ad Moysen: “ Antecede populum et sume tecum de senioribus Israel, et virgam, qua percussisti fluvium, tolle in manu tua et vade. En ego stabo coram te ibi super petram Horeb; percutiesque petram, et exibit ex ea aqua, ut bibat populus

 

 

DEO GRATIAS.

 

NOS PODEMOS SENTAR

                    

REFLEXION DEL SACERDOTE

 

BREVE MEDITACION

                                 

RELEXION GENERAL

 

LECTOR: El salmo 42 comienza con esta expresión ardiente, que repetimos tanto: “Como busca la cierva las corrientes de agua, así mi alma te desea a ti, mi Dios. Tengo sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo entraré a ver el rostro de Dios?”.

 

Y el pensamiento se nos va al principio del salmo 62, también bellísimo: “Oh Dios, Tú eres mi Dios, por ti madrugo. ¡Mi alma está sedienta de ti, como tierra reseca, aridísima, sin agua!”.

 

Para un oriental, asentado en tierras desérticas o de estepa, encontrar un pozo, una fuente, un riachuelo, era la riqueza suma. Por eso tiene el agua en la Biblia, como punto de comparación con Dios, una importancia capital.

 

El Evangelio de Juan gira en torno de la palabra “vida”, y, por la misma razón, también del “agua”, fuente de la vida y necesidad imprescindible del hombre. ¿Qué ocurre si nos falta o escasea el agua?…

 

Por eso Jesús gritaba en el templo: “El que tenga sed que venga a mí y que beba. De lo más profundo de todo aquel que crea en mí brotarán ríos de agua viva”. Precioso. Y añade el Evangelista: “Esto lo decía refiriéndose al Espíritu que iban a recibir los que creyeran en él. Y es que todavía no se daba el Espíritu, porque Jesús aún no había sido glorificado” (Juan 7,37-49).

San Pablo aplica a Cristo una tradición judía, según la cual aquella roca golpeada por Moisés, seguía después a los israelitas por el desierto proveyéndoles siempre de agua, como una figura del Cristo futuro (1Corintios 10,4).

 

Golpeado Jesús por su Pasión y una vez resucitado, suelta a torrentes el Espíritu Santo, el cual recibido, hará que “las entrañas del creyente se conviertan en avenidas torrenciales de agua viva” y “en surtidor que salta hasta la vida eterna” (Juan 4,14).

Esa fuente abundosa del agua viva, ¿dónde se halla como en el Sagrario? Éste viene a ser como aquel “manantial que brotaba de la tierra y regaba la superficie del suelo”, colocado en medio del paraíso (Génesis 2,6).

¿Hay algo que pueda compararse con la Eucaristía, la cual es Cristo presente, y dador constante de su Espíritu Santo?…

 

 

NOS PONEMOS DE PIE

 

 

 

 

 

 

 

 

CANTO EUCARISTICO

 


Como busca la cierva,
la fuente del agua,
así mi alma te busca
a ti, Dios mío.

Mi alma tiene sed,
sed del Dios vivo,
¿cuándo entraré a ver
el rostro de Dios?
Como busca la cierva,
la fuente del agua,
así mi alma te busca
a ti, Dios mío.

¿En dónde está tu Dios?
oh! alma mía,
pronto desea llegar
a tu casa Señor.
Como busca la cierva,
la fuente del agua,
así mi alma te busca
a ti, Dios mío.

Tu luz y Tu verdad,
envían a mi alma,
ellas me guiarán
a tu morada de amor.
Como busca la cierva,
la fuente del agua,
así mi alma te busca
a ti, Dios mío.

Y llegaré a tu altar,
Dios de mi gozo,
allí te alabaré,
Señor mi Dios.

 

 

 

NOS PONEMOS DE RODILLAS

 

ORACION

 

MINISTRO: Señor Jesucristo, mi corazón es un desierto si le falta el agua viva, que eres Tú. ¡Y son tantas las veces que bebo sólo agua muerta, agua estancada, agua maloliente, agua que no da vida! Haz que odie el pecado, bebida de muerte. Que no me ilusione el mundo con placeres que pasan.

Haz, por el contrario, que me llene tu Espíritu, agua pura que derramas en mi corazón y que me das, sobre todo, en la Eucaristía, cuando te recibo y te visito con fe viva y con amor grande.

 

 

 

 

ACLAMACIONES

 

LECTOR: Porque sólo Tú eres fuente de agua viva.

TODOS: Mi alma tiene sed de ti, mi Dios.

LECTOR: Porque siento la herida de tu amor.

TODOS: Mi alma tiene sed de ti, mi Dios.

LECTOR: Porque mi alma moriría sin ti.

TODOS: Mi alma tiene sed de ti, mi Dios.

LECTOR: Porque sólo Tú eres mi vida y mi plenitud.

TODOS: Mi alma tiene sed de ti, mi Dios.

LECTOR: Porque eres mar de felicidad infinita.

TODOS: Mi alma tiene sed de ti, mi Dios.

LECTOR: Porque eres bondad y hermosura infinitas.

TODOS: Mi alma tiene sed de ti, mi Dios.

LECTOR: Porque Tú eres mi único destino eterno.

TODOS: Mi alma tiene sed de ti, mi Dios.

LECTOR: Porque sólo en ti están la verdad y el amor.

TODOS: Mi alma tiene sed de ti, mi Dios.

LECTOR: Porque fuera de ti sólo existe amargura.

TODOS: Mi alma tiene sed de ti, mi Dios.

LECTOR: Porque quien bebe de ti ya no tiene sed jamás.

TODOS: Mi alma tiene sed de ti, mi Dios.

LECTOR: Porque sólo Tú puedes saciar todos mis anhelos.

TODOS: Mi alma tiene sed de ti, mi Dios.

LECTOR: Porque Tú serás mi gozo y mi felicidad sin fin.

TODOS: Mi alma tiene sed de ti, mi Dios.

 

 

MINISTRO: Señor Jesús….

TODOS: yo tengo sed de ti, porque te amo y porque quiero estar siempre contigo. Y quiero darte a mis hermanos que se mueren sin ti. Quiero llevarles tu Palabra, tu cariño, tu consuelo, tu ayuda. Quiero darte a ellos dándome yo, para que nadie sufra y todos vivamos felices en ti.

 

MINISTRO: Madre María,….

TODOS: la de la fuente de Nazaret… Tú supiste lo que era ir cada día a buscar el agua necesaria para la vida. Piensa en todos tus hijos, que necesitamos de Dios, del agua viva de la Gracia, de la Vida eterna… Llévanos a Jesús, que nos dará su Espíritu, manantial perenne en el jardín de nuestro corazón.

NOS PONEMOS SENTAR

 

COMPROMISO

 

En la Biblia se cita siempre el “agua viva”, agua de manantial y agua corriente del río, en oposición al agua estancada, agua muerta, corrompida, llena de animalejos nauseabundos… “¡Agua viva!”. ¡Qué expresión tan bella para significar la vida del Espíritu, de la gracia, de la alegría que Dios da cuando lo llevamos dentro! ¿Es Él la ilusión única de mi existencia? ¿Me abrevo yo en la fuente de la Palabra de Dios? ¿Recibo los Sacramentos, la Eucaristía sobre todo, con avidez verdadera? ¿Puedo comparar con el “agua viva” de Dios un placer pasajero y peligroso, que pone a prueba la vida de mi alma y la paz de mi corazón?…

 

BREVE TIEMPO      

                           

NOS PONEMOS DE PIE

 

CANTO EUCARISTICO

Una espiga dorada por el sol,
el racimo que corta el viñador:
se convierten ahora en pan y vino de amor,
en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Compartimos la misma comunión.
Somos trigo del mismo sembrador,
un molino, la vida, nos tritura con dolor,
Dios nos hace eucaristía en el amor.

Como granos que han hecho el mismo pan,
como notas que tejen un cantar,
como gotas de agua que se funden en el mar:
los cristianos un cuerpo formarán.

En la mesa de Dios se sentarán,
Como hijos, su pan comulgarán.
Una misma esperanza, caminando, cantarán,
En la vida, como hermanos se amarán.

PRECES

 

TODOS: Dame de esta agua para que no tenga nunca sed.

 

LECTOR: Señor Jesús, que, regados por el agua con que Tú riegas el campo de nuestras almas.

 

TODOS: demos siempre frutos que permanezcan hasta la vida eterna.

 

LECTOR: Señor Jesús, sacia a tu pueblo con el agua de la gracia, de la paz, del amor, de la dicha verdadera.

 

TODOS: para que no vaya a abrevarse en cisternas que le darían la muerte.

 

LECTOR: Señor Jesús, que tus fieles busquen los bienes de allá arriba.

 

TODOS: únicos bienes que no engañan y que durarán para siempre.

 

LECTOR: Señor Jesús, ayuda a todos los más necesitados: los pobres, los enfermos y todos los que sufren.

 

TODOS: y no olvides a nuestros hermanos difuntos por los que te elevamos nuestra oración.

 

PADRE NUESTRO

CANTADO

 

MINISTRO:

Señor Sacramentado, tu Sagrario sí que es la fuente que riega el mundo y convierte el arenal en un jardín frondoso. Que todos vayamos a ti en busca del agua de la vida, para que no reine más la muerte en la tierra, para que vuelva el mundo a ser aquel paraíso soñado y querido en un principio por el Dios Creador. Así sea.

 

 

PODEMOS SENTARNOS

 

 

 

TESTIMONIOS

 

El suizo San Nicolás de Flüe, padre de numerosa familia y famoso penitente, se hallaba un día de fiesta en una iglesia llena de fieles. Durante la Misa tuvo una visión impresionante. Creyó estar en un jardín frondoso, regado por abundante agua. Del altar empezó a surgir una varita verde, que pronto se convirtió en el tronco de un árbol frondoso, lleno de flores vistosísimas en todas sus ramas. Al llegar la Comunión, todas aquellas flores cayeron sobre las cabezas de los comulgantes. Pero, mientras unas conservaban su frescura y su perfume, otras se marchitaban y se secaban pronto. A ninguna le faltaba el agua viva para mantenerse en su frescor, pero todo dependía de la disposición de los que recibían aquella lluvia de flores, tan poética y tan seria…

 

 

Una señora se extraña de las horas y horas que se pasa ante el Sagrario la jovencita que después será la Beata Isabel de la Santísima Trinidad, y le pregunta: ¿Qué haces ahí tantos ratos?

Y la jovencita angelical contesta:

¡Ay, señora, es que nos queremos tanto los dos!…

Tan regada junto a la misma fuente, es uno de los rosales más vistosos de la Iglesia en nuestros tiempos…

 

NOS PONEMOS DE RODILLAS

                                          

ORAMOS POR EL ETERNO DESCANSO DE LAS ANIMAS DEL PURGATORIO………………E INTENCIONES DEL ROMANO PONTIFICE……………………………………………………

 

Padre nuestro que estas en el cielo,…………………………      

Dios te salve maría, llena eres de gracia,…………………

Gloria al padre, al hijo y al espíritu santo………………

 

Mientras esperamos la Bendición y durante ella, pongamos en manos de JESUS EUCARISTÍA, nuestras intenciones particulares.

 

 

 

 

 

BENDICION

de rodillas

TANTUM ERGO

 

 

Tantum ergo Sacraméntum,

Venerémur cérnui:

Et antíquum documentum

Novo cedat rítui;

Præstet fides suppleméntum

Sénsuum deféctui.

 

Genitori Genitóque,

Laus et iubilátio;

Salus, honor, virtus quoque,

Sit et benedíctio;

Procedénti ab utróque,

Compar sit laudátio.

 

AMEN

 

Veneremos, pues,

Postrados tan portentoso Sacramento;

y la antigua imagen ceda el lugar

al nuevo rito;

Fortaleza, honor,

poder y bendición;

A la fe eleve

La incapacidad de los sentidos.

 

Al Padre y al Hijo

sean dadas alabanza y gloria,

quien procede de uno y de otro,

le sea dada igual gloria.

 

AMÉN

 

 

SACERDOTE: Panem de caelo praestitisti,eis.

 

PUEBLO: Omne delectamentum in se habentem.

 

OREMUS:

 

Deus, qui nobis sub Sacramento mirabili passionis tuae memorian reliquisti: tribue, quaesumus, ita nos Corporis et Sanguinis tui sacra mysteria venerari; ut redemtionis tuae fructum in nobis iugiter sentiamus: Qui vivis et regnas in saecula saeculorum.

 

TODOS: AMEN.

 

SACERDOTE: Les diste Pan bajado del Cielo.

 

PUEBLO: Que contiene en si todo deleite.

 

 

OREMOS:

Oh Dios, que bajo este admirable sacramento nos has dejado el memorial de tu Pasión: concédenos, te pedimos, venerar de tal modo los Sagrados Misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre que sintamos continuamente en nuestras almas el fruto de tu Redención, tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

TODOS: AMÉN.

 

 

ALABANZAS DE DESAGRAVIO

 

(ACLAMAR, AL UNISONO, CON EL SACERDOTE)

 

Bendito sea Dios.
Bendito sea su santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Consolador.
Bendita sea la gran Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el nombre de María Virgen y Madre.
Bendito sea San José, su castísimo esposo.
Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.

 

Sagrado corazón de Jesús…..en ti confío.                         (Normal)

Sagrado corazón de Jesús…..en ti confío.                         (Más fuerte)

Sagrado corazón de Jesús…..en ti confío.                           (Más, más fuerte)

 

Santa María de Guadalupe Reina de México…..salva nuestra patria y aumenta nuestra fe.

 

 

 

 

TE INVITAMOS A ASISTIR Y PROMOVER LA HORA SANTA SEMANAL.

EN CATEDRAL TODOS LOS JUEVES, SE EXPONE EL SANTISIMO Y SE DA LA BENDICION.

TE ESPERAMOS ALAS 6:00 DE LA TARDE.

 

 

DEVUELVA LA PRESENTE COPIA.

POR FAVOR, NO LA MALTRATES.

 

ARCHIVO DE HORAS SANTAS

“ADOREMUS IN AETERNUM,”

CATEDRAL.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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